miércoles, mayo 20, 2009

Mi hijo!!!!!!!!!

Esta es la primera imagen que tengo de mi hijo. A través de una ecografìa pude ver que está muy bien...

Cuando caminaba con mi esposa con dirección al consultorio, cogidos de la mano, conversábamos sobre cómo se vería nuestro bebé en el vientre materno. Yo lo imaginaba como un pequeño astronauta flotando en el espacio...

En el consultorio la espera fue larga, habían otros pacientes con la misma intención nuestra.

Yanet se quedó dormida en el pequeño sofa y yo velaba su sueño. Pronto nos tocó pasar al consultorio. El doctor parecía serio pero al poco rato se mostró muy simpático y conversador con nosotros. Yanet se recostó sobre el buró. El doctor le untó la barriguita con una crema gelatinosa y trasparente. Al poco rato pude ver las imágenes de nuestro bebé dando brinquitos como un saltimbanqui o un pequeño y juguetón delfin sobre las olas. Yo lo llamé mi pequeño delfín.


Al parecer, y como es deseo nuestro, está más que sano y sus partes están completitas, por allí me dijeron que por ese detalle podría tratarse de un varón. Tiene, según el reporte, 11.6 semanas, sus partes completitas y se ve el latido de su pequeño corazón.



Decir que estoy feliz es poco... ESTOY REFELIZ...

jueves, mayo 07, 2009

"Un burro más a la estaca y una gata más a la fogata..."







miércoles, abril 15, 2009
















jueves, abril 09, 2009

Centro del Cusco

Cuando llegamos a la Ciudad del Cusco, luego de un viaje de más de cuatro horas desde Abancay, nos alojamos en casa de unos parientes de Yanet. La foto de abajo muestra a una de sus tías que gentilmente nos brindó una habitación muy acogedora y que durante la semana que permanecimos nos atendieron a las mil maravillas.



Paseando por el Centro llegamos a la Escuela de Bellas Artes. En sucesivos posts publicaré más fotos sobre esta visita.


La siguiente foto fue tomada en la iglesia cercana al mercado central del Cusco.

Camino a la Plaza de Armas:


Mi hermosa novia...


Una de las callecitas de la ciudad...

Un caliente y delicioso caldo después de un breve paseo por el Centro...

Estas subiditas me dejaban agitadísimo. La altura no es un mito y me costó muchísimo adaptarme a ella:
El delicioso pan chuta, hecho a base de cebada y de gusto un tanto dulzón. Dfinitivamente, muy adictivo... Imperdible...
En la siguiente entrada publicaré fotos de los sitios de interés del Cusco...

viernes, abril 03, 2009

"Tocto"
























La Ciudad del Cuzco es enorme, me recuerda mucho a Lima. Dicen que en Junio la cantidad de visitantes es impresionante y con todo las consecuencias que esto implica.

En Cuzco nos alojamos en casa de parientes de Yanet. La casa era sencilla, tenía dos pisos. Nos dieron una habitación en el primer piso, en la entrada que era el inicio de un gran corredor con varias puertas y detrás de ellas pequeños grupos familiares.

Una buena parte de los miembros de la familia, sobre todo las mujeres, se dedicaban a la preparación y venta de “tocto” (no sé si la escritura sea la correcta pero así sonaba). El “tocto” no era otra cosa que cuero de chancho que remojaban por varios días, obviamente cambiando de agua cada vez. Pasaba por varios procesos hasta que al final tras ser secado era frito en una gran sartén en manteca. Una pequeña porción tras la fritura crecía tanto que ocupaba casi toda la sartén y tenía una forma ondulante.

El “tocto” era envuelto en papel. Adicionalmente preparaban cancha. En pequeñas bolsas vendían el producto. El “tocto” era trozado en pequeños pedazos para que alcanzara en las pequeñas bolsas junto con la cancha.

domingo, marzo 08, 2009
















martes, marzo 03, 2009

Vacaciones: Abancay - Parte I

Nuestro periplo empezó el 12 de febrero... Viajamos en Expreso Sánchez hasta la ciudad de Abancay. Debo hacer la salvedad que esta empresa es la que presenta los precios más económicos. El precio Lima-Cusco y Cusco-Lima fue de 70 soles, pero como la ida fue hasta la ciudad de Abancay el costo fue de 60 soles. En las otras empresas los precios fluctuaban entre los 80 y 120 soles (buses con asientos-cama).


El viaje fue relativamente tranquilo pues digo esto porque padecí los estragos del mal de altura (soroche) en Puquio. Me sentí fatigado y con náuseas, mi novia se reía y afirmaba que estaba más pálido que una hoja bondo pero después me mimaba y se preocupaba por mi estado. El bus partió a las 9 de la noche asi es que nuestro paso por el departamento de Ica fue de noche.



Increíble el paisaje que divisamos apenas amaneció: Grandes montañas verdes por la vegetación y regadas por las lluvias persistentes de la temporada. Los paisajes se repetían hasta el hartazgo y la carretera, en forma de serpiente, parecía de nunca de acabar. Después de 14 horas llegamos a la ciudad de Abancay, pequeñita pero muy agradable.



Las plazas principales eran pequeñas pero agradables. El clima cálido, las noches insufribles por el calor. Muy al contrario el agua era helada, tuve que hacerme el valiente y ducharme un par de veces. Roxana, hermana de mi novia, y Carlos nos recibieron gustosos en la pequeña pieza que tenía alquilada. Tuvieron que acomodar una pequeña cama donde dormimos mi novia y yo.

Varias a veces, a digusto de mi novia, sali a caminar a solas por la ciudad y el Sol si que quema por estos lares, tuvimos la precaución de llevar bloqueador para protegernos del ingente calor reinante en esta hermosa ciudad. La gente, a pesar de mis prejuicios iniciales, era educada y distante a la imagen de gente de campo que tenía. Mucha gente joven caminando por las calles por la gran cantidad de universidades y centros de estudios.

Un adicional más, estaban en plenos carnavales y asistimos a una yunza y después a discotecas pero no puedo dar una buena opinión de ellas porque eran demasiado sencillas para mi gusto. Ingresé a un pub y sali expectorado por el desagradable olor que ahi manaba.




Fuimos al parque ecológico El Mirador de donde se puede apreciar la mayor parte de la ciudad de Abancay. Además tiene un pequeño mini-zoológico con animales a los que se les puede tener mucho más al alcance del público. Chana y Carlos estuvieron alimentando a los osos y monos. La hermana de Carlos casi es víctima de uno de estos monitos.






Una vista panorámica de la ciudad de Abancay desde el mirador:




Mi novia siempre posera ante el lente. Creo que tomé 1,500 fotos y ella sale en mil aprox.





Continuará... 2da parte (Yanet recibe el beso de un loro...)

domingo, octubre 26, 2008

"Dos Cuentos"

Niñera en apuros

Hacer las veces de niñera y tutora puede convertirse, en ocasiones, en una de las tareas más peligrosas para la salud mental del más cuerdo de los mortales..., obvio, que no hablo de una profesional en la materia, sino, de una novata en el total y estricto sentido de la palabra. Los daños ocasionados podrían convertirse en permanentes... Cursaba en la universidad el primer semestre de Educación y la mejor manera de solventar mis “gastos y gustos” sin tener que pedirle nada a papá y soportar sus cada vez más frecuentes e implacables : “¡para qué quieres más dinero si ya tienes todo lo necesario… “ era, y fue, conseguirme un trabajo de part time que se ajustara a mi horario de estudios. Algunos años antes, hasta pocos meses antes, era sólo acercarme a él, sonreir, ponerme mimosa como una gatita y pedirle que me comprara algo con un “¡porfis!, ¡porfis!, ya” y asunto arreglado…, ahora la cosa se había puesto cuesta arriba, supongo, y no creo equivocarme porque me lo dijo (…) e hice oídos sordos, que ahora esperaba que su “niña” madurara y reparara entre gastos prioritarios y superfluos.

Pero, como todo tiene sus bemoles la experiencia de niñera no fue nada sencilla aunque tampoco puedo quejarme y hasta puedo sonreir, ahora, un tanto mientras llegan a mi mente algunos recuerdos , eso sí, con las mejillas y orejas sonrojadas como tomate maduro a punto de ebullición…

”Los niños son como ángeles en la tierra, que han sido enviados por Dios para alegrarnos la vida”, eso nos decía la abuela Tatita y yo le creí a pies juntillas… Sigamos con lo que decía la “abu”: “ Con su gracia y ternura despiertan en nosotros los más hermosos sentimientos que nos llevarían, casi siempre, a dar la vida por ellos...”, pero al parecer a ella nunca le tocó cuidar a este ramillete de “angelitos”. Entonces, como puede suponerse, no estamos hablando de ángeles encarnados, de pequeños querubines obedientes y cariñosos sino de pequeños diablillos haciendo su mejor esfuerzo por complicar mi existencia...

Me dejaron al cuidado de tres nenas: Gracia, de 9 años, Fernanda de 5 y Samantha, la más pequeña, de 3 añitos). Treinta dólares por sólo cuatro horas no es una cantidad nada despreciable y recibir dinero por hacer “casi nada! no me vendría nada mal..., les dejaría ver la tele y les daría algo de comer parecia una cosa sencilla, lo que me daría tiempo de repasar algunas de mis materias, pero…

Tuve que llegar dos en punto, de la tarde, a casa de don Matías y doña Ana, amigos del tío Gustavo, quien fue el que me recomendó ("Te quiero tío")... Ana, me hizo todas las recomendaciones del caso: Que Gracia es una niña tranquila, sólo que tienes que apoyarla con las tareas. Que a Fernandita le toca su jarabe a las tres en punto y que por nada del Mundo permita que se acerque al agua. Y que a Samantha le ha dado en los últimos días por soltarse la “pichita” sin avisar y que estuviese al pendiente… Me di cuenta que la cosa no era sencilla como lo había imaginado al principio.

Las niñas todavía se encontraban en plena merienda. La pareja salió y me dejó sola con el grupo de "angelitos". Que Gracia no quería una cuchara más del guiso y yo: "Dále Gracia, que el plato está entero..." y que Fernanda quiere más refresco, y Samantha lo mismo... que le sirvo el refresco a ambas y que: "¡No, éste no es mi vaso!" -dice Fernanda- y lo arroja contra el suelo; yo lanzo un grito y parece que le gustó mi aullido a Samantha que también arroja el suyo con el mismo estruendo... pronto Fernanda se niega a comer y Samantha lo propio... Gracia desapareció y ya está con la tele encendida en la salita y yo que: "Apaga la tele, tienes que comer" y ella: "Papá dice que si no quieres hacer algo, nadie tiene por qué obligarte" y yo: "pero papá de seguro que se refería a otra cosa muy distinta a comer, querida" y ella: "No me llames querida, mi nombre es Gracia" (por el mohín de disgusto y la actitud retadora de sus palabras debieron de ponerle "Mala Gracia").

En el comedor, se siente barullo, voy corriendo, y haciendo compañía a los vasos en el suelo, los platos y su contenido (¡OMG!)… El panorama es desolador. Mis nervios tan templados empiezan a resquebrajarse como hielo delgado ante un sol abrasador (me sentí como Juana de Arco en la hoguera). Ahora, Samantha quiere pichita; tratando de mantener total calma, la levantó con cuidado, ¡Oh Dios! ya está empapada y mi brazo y blusa, también..., tengo que bañar a la nenita y que Fernanda también quiere darse un baño... y que suena un portazo y Gracia se hizo humo... "¡Gracia!, ¿A dónde vas?" -desde la ventana y con Samantha, echa un río, en brazos. No me contesta y yo: "aguarda no puedes salir sola", y ella: "¡Sí, si puedo!" -y prosigue su marcha como si no hubiera oído mis palabras. Dejo a Samantha semidesnuda sobre el sofá y voy detrás de Gracia, seguida de Fernanda. La alcanzó dos cuadras más allá. Con mucho esfuerzo logro traerla de vuelta, no sin evitar sus gritos y pataletas en público que me avergonzaron... Con Gracia y Fernanda de la mano, regresé a la casa. La puerta cerrada: ¿Samantha, dónde está Samantha?, toqué y toqué el timbre, golpeé con desesperación la puerta, Gracia y Fernanda me ayudaron pateándola... después de 5 minutos de angustia y con medio barrio en sus ventanas, Samantha abrió la puerta y yo: "¿Estás bien bebita?" - con el corazón en la boca.

¡Qué fácil en mis tiempos!, sólo con poner una peli de Barney o de Barbie y me quedaba concentrada mirando la tele y no hablo de hace diez años sino de hace tres... Gracia que no quería hacer la tarea. Las más pequeñitas que tenían hambre, pero nada que ver con la comida. Puse unos huevos a sancochar, lo primera que acerté en la tarde, se los comieron todito... parecía que mi suerte estaba a punto de cambiar... pero no, las nenas peleándose por cualquier cosa; que Samantha golpeó con los colores a Fernanda; que Fernanda llorando a mares porque le dolía y además tenía un corte (¡problemas para mí!) ¿Y Gracia?, bien, gracias... Gracia estaba en la computadora jugando Gunbound, imposible sacarla de su concentración: "Espérate, ya acabo... una ronda más y la apago..." (la ronda extra duró una hora y media. Por una parte, estaba tranquila, pues la tenía a mi vista). Pero Fernanda y Samantha en las suyas. Fernanda le cortó un mechón de cabellos a Samantha. Samantha nuevamente se soltó la pichita... y yo volviéndome loca, pues, no tenía un minuto de pausa... Mi tarde estuvo atareada. Fue una experiencia única… Más tarde ya graduada tuve que toparme con niñas comos ellas pero ya estaba más curtida y con la suficiente experiencia como para controlar cualquier pueril vendabal…


Maldición

"Siembra vientos y cosecharás tempestades", me lo dijo un agricultor despistado, mientras trataba de interpretar la líneas de la vida en la palma de mi mano... Era un hombre bajo de estatura, rostro cetrino y enjuto, con todos los años encima y de modos rústicos. Amigo y confidente de la abuelita Tatita en temas sobrenaturales. Rabdomante, quiromántico, aprensivo y poseedor, según él, de la verdad absoluta (un charlatán, para mí, de los tantos que pululan). Sentí asco mientras cogía mi mano y frotaba su pulgar contra mi palma, como tratando de borrar de ella alguna línea indeseada o indescifrable o simplemente capturar mi atención. Todo alrededor, lucía como a desastre: Decenas de velas, de diversos tamaños y colores, encendidas iluminaban a estampitas, imágenes religiosas y fetiches de abominable aspecto. El viento golpeaba y sacudía desde sus goznes a las desvencijadas ventanas que se mantenían en su lugar de milagro y como prueba irrefutable de la voluntad divina... Sentí claramente, su aliento a aguardiente y un brillo pecaminoso y grotesco en su mirada. A ratos, apretaba con fuerza mi muñeca que me lastimaba, intenté safarme en más de una ocasión; sólo la mirada persuasiva de Tatita lo impedía. Empero, mi paciencia se agotaba...

Abordamos un auto que nos llevó, después de casi tres horas de viaje, a un lugar olvidado por Dios y por los hombres… En donde, un minúsculo e infecundo campo de cultivo rodeaba a una casucha erigida con restos de todo aquello que cualquier persona en su sano juicio hubiese deshechado. No había ni pistas ni camino asentado; el auto se sacudía y dejaba escapar chirridos y gimoteos; nosotras, en el asiento posterior, nos balanceábamos sin ton ni son. En la puerta, de aquel esperpento de casa, nos esperaba el "maestro" Sifuentes. La primera en descender del vehículo fue Tatita, y apenas lo hizo le indicó al chofer, amablemente, que esperase. El "maestro" se acercó a ella y con un tosco abrazo le dio la bienvenida. Yo, dudé en bajar. Por el aspecto del lugar, temí encontrar algo muerto bajo mis pies. Tatita me llamó y me presentó al "maestro", que haciendo una sumisa reverencia cogió mi mano apretándola con fuerza; sentí su mano callosa, acartonada y áspera como una lija..., entramos a la casucha.

No sé como Tatita logró convencerme para acompañarla; acepté, a regañadientes. Después de hablar, casi una hora con el "maestro", me señaló y dijo: "Porque no aprovechamos que mi nieta está aquí para que le leas la mano". Me mostré soprendida por esa declaración, totalmente fría... Siempre he sido escéptica en cuestiones paranormales, aunque en el fondo sentía y siento cierto resquemor... Como expulsado por un resorte, el pequeño hombre se me aproximó con total soltura y sin mediar fórmula alguna o consentimiento de mi parte cogió mi mano con fruición. Observaba mi palma con detalle en el más absoluto silencio, después de un instante que pareció eterno soltó aquella trillada frase: "Siembras vientos..." y volvió al mutismo. El silencio era interrumpido por espasmos asmáticos que lo obligaban a retirar de su frente aquel flequillo de cabellos grasientos que le cubrían los ojos. Sentí arcadas y el tipo obsecado en no soltar mi muñeca... Hasta que en un raptus de benevolencia divina me liberó... Sin embargo, conservaba en su semblante un aspecto tétrico que espantó a Tatita. Se podía ver el brillo de sus ojos cubiertos de una ligera humedad. La abuela quiso saber qué es lo que había visto en la palma de mi mano para que se pusiera así. Con unos prolegómenos circenses y un desarrollo escénico y actoral impecables, soltó un gemido agudo y lastimero que espantaría al más valiente y dijo: "La niña está maldita... Todo lo que toque será maldito...". Eso terminó por colmar mi paciencia... rauda, veloz, mortificada abandoné la habitación y me enclaustré en la parte posterior del vehículo. Mi ofuscación y molestia eran tan obvias que el chofer se privó de observación o comentario alguno.
Tatita demoró en salir. Luego, en el umbral, se despidió del maestro dándole la mano y dejándole una muy buena propina. Mientras se dirigía al vehículo, noté en ella una fría mirada y un mohín de lástima. No hablabamos en el camino de retorno. Apoyé mi cabeza en su regazo y me quedé profundamente dormida.

Javier Alonso

lunes, octubre 20, 2008

Los secretos peor guardados...

El jueves pasado, por la tarde, no me sentí muy bien. Sentía calor y después de conversar con mi encargado me dirigí al tópico del almacén.

Cerca se encontraban Jason y Sofía, dos miembros del personal de seguridad. Jason es paramédico y le dije si por favor me podía medir la presión. Ingresé al tópico. Justo por ahí apareció Chande, un amigo de mi área y le rogué que por favor no le comentara a Yanet, mi enamorada, no quería que ella se preocupara. Por ahi también pasó una chica que trabaja en el área de Yanet y creo que me vio dentro del tópico porque la puerta estaba abierta, ¡genial..!

Aparentemente todo está bien con mi presión pero el stress me está pasando factura...

Al día siguiente por la tarde recibí una llamada de Yanet. Me pareció reraro, porque generalmente no lo hace. Siempre conversamos en el comedor o en la salida. Pero recibo la llamada y me dice con penita en algunas palabras y con énfasis en otras: "Javier, ¿por qué no me dijiste?" y yo: "¿qué?"... ¿Que habías al tópico y yo ni enterada..." - me dijo. "Lo siento, no quería preocuparte....". "Pero preocupada estoy, no debiste ocultarme, quedamos en eso..." - replicó. Y yo muerto de la vergüenza le dije "lo siento, ya hablaremos...".

No existen secretos mejor guardados, lo que a ella le jodió fue que una amiga le dijera: "Oye, ¿qué le pasó a tu enamorada? estaba en el tópico con la manga remangaba y le estaban midiendo la presión...". Obvio que Yanet no supo que responder pues no sabía nada de nada.

Bueno, lo siento, igual te lo iba a decir pero me ganaron, no volverá a pasar... Te quiero princesa...

lunes, septiembre 08, 2008

Fraude en la Red - Tarjeta Credimás bloqueada



Aprovechando que hoy no tuve prácticamente trabajo pedí permiso para retirarme temprano. Los fármacos que tomé para combatir los desagradables síntomas de la gripe me han provocado somnolencia. Tenía que ver también el tema de mi tarjeta del BCP que estaba bloqueada. El día de ayer domingo quise retirar dinero pero el mensaje era el mismo después de varios intentos: "Lo sentimos...".

Salí del laburo a las 12:30 en punto. Se sentía calor y yo estaba demasiado abrigado que casi me sofoqué. Abordé la primera mototaxi que apareció y rápidamente llegué a la C. No tuve que esperar demasiado, el bus que me llevaría con destino a la Bolichera apareció inmediatamente, lo abordé. Me apoyé en la ventaba, me vencía el sueño...

Bajé en el paradero de la Bolichera y me dirigí a la sección Plataforma de la agencia del BCP ubicado a un lado del grifo. La atención fue rápida pero la respuesta a mi problema tardó. Inicialmente la señorita que me atendió me dijo que tarjeta estaba vencida y que ese podría ser el motivo que estuviese bloqueda. Sin embargo el mensaje de "bloqueado intemporalmente" no le permitía darme una nueva tarjeta. Hizo una llamada, consultó y le comunicaron que el problema radicaba en que alguien había usurpado mi clave y había hecho transacciones. Me pasó el fono y me comuniqué con una voz femenina que me dijo que por motivos de seguridad y en previsión a un fraude electrónico habían bloqueado mi tarjeta. Me preguntó datos personales a los que respondí con calma y le expliqué que el día previo no había podido hacer ningún tipo de operación con mi tarjeta. Me preguntó que si hacía transacciones a través de Internet y le dije que sólo consultas, las cuales figuraban en su sistema pero también otros movimientos.

El día viernes depositaron en mi cuenta 50 dólares e inmediatamente alguien hizo cargas a celulares con montos de 50, 50 y 40 soles que cubren exactamente el monto depositado. Le dije a la señorita del fono que yo no hice ninguna carga a mi celular o a otro celular. Derivó mi caso al sistema de reclamos. En resumen, el sistema bloqueó mi tarjeta cuando ya se había consumado el delito. Me explicó que mi caso se analizaría y que podrían reembolsarme el monto sustraído. Llamaron a mi casa pero no estaba en ese moneto, le dejaron a mi sobrino el número de reclamo.

La raíz del problema radicaría en mi propia computadora. La señal de que un virus se haya colado en mi sistema está en que al momento de hacer una consulta con ingreso de número de tarjeta y clave, la página del BCP se muestra temporalmente fuera de servicio, sin embargo es una página falsa o en todo caso que direcciona a una página trucha en la que ya pusiste tu clave y por ende alguien ya tomó nota de la misma.

El reclamo está en curso, como el desaliento y la incertidumbre... Espero que la solución sea pronta pues ese dinero estaba destinado a cubrir una deuda. Bueno, a esperar, extirpar el virus de mi computadora personal y a desconfiar más que nunca de los "segurísimos" sistemas de transacciones electrónica. Una prueba de que ni en la tranquilidad de tu hogar se puede estar seguro...