viernes, junio 29, 2007

Día lluvioso y feriado


La mañana amaneció fría, como de costumbre, pero una persistente llovizna enfriaba aún más el ambiente... A pesar de ser un día feriado no pude dejar de levantarme temprano y darme una ducha bien caliente antes de ir al cajero y de retirar dinero. Una chompa de cuello alto y encima una casaca de vestir contribuyeron a dejar de lado el frío. Era muy temprano y había regular cantidad de gente por las calles, aunque en menor número de lo habitual por ser feriado, los buses y combis pasaban con buena cantidad de pasajeros dentro. Abordé la 21 hasta La Bolichera de Surco. Un señor que iba a cruzar la pista junto conmigo estuvo a punto de ser arrollado por una combi pues no se percató que la delgada pista era de doble sentido. Sólo encontré a un par de personas en el cajero por lo que mi espera se hizo muy corta para luego abordar la combi errada pues en lugar de subir y atravesar el puente torció a la derecha con dirección a la Panamericana por lo que bajé en el puente peatonal junto al colegio Los Próceres de Surco. Una corta caminata no vendría nada mal. Me detuve a leer los diarios en un puesto cubierto de plásticos para evitar que la lluviese humedeciese el papel de los periódicos. Los encabezados se referían prácticamente a lo mismo: La decisión de Fujimori para postular a una plaza en el senado japonés (¡Habráse visto tamaña muestra de total desvergüenza! Sí que hay gente que tiene cara de palo...). Por otro lado otra noticia destacada era la referida a nuestra selección que participa en la Copa América de Venezuela y que debutó con buen lo que permite ilusionar por enésima vez a la sufrida gentita que aún cree en el renacimiento del fútbol y como el fútbol es una pasión pues yo me aúno a larga lista de hinchas" ilusionables".


Antes de cerrar la semana mi familia creció en número y no es que me haya animado a ser padre o algo parecido, ¡no que bah!, sino es que mi hermano adoptó una nueva mascota y en lo que va del año ya van dos adopciones lo que ha incrementado el número de mascotas a 5 en casa sin contarnos a nosotros (je je je). Manchas es su nombre y como se puede deducir es un dálmata macho de cinco meses que de ahora en adelante hará compañía a una juguetona Dalma de seis meses y que de seguro en unos pocos meses empezarán a traer al mundo más pequeños manchaditos...



domingo, junio 17, 2007

"Pobrezas y Riquezas..."


No ha pasado ni una semana y ya van dos las veces en las que un proveedor me ofrece una "propina"... La primera vez, de manera nada sutil, el proveedor quizó introducir dentro de una caja de mercadería, que yo acababa de recepcionar y arreglar porque tuvo problemas, dinero cosa que no permití diciéndole con cierto temblor en mis labios que "yo sólo cumplo con mi trabajo" para inmediatamente llamar a seguridad, como es de extendida costumbre, cada vez que se retira un proveedor. Para evitar comprometerme en algo indeseado y menos buscado comuniqué del hecho a mi encargado quien apoyó mi decisión. En el momento que el proveeedor quizó dejar "la propinilla" se me hizo un nudo en la mente, me pareció algo increíble, había oído de casos pero era la primera vez que algo así me ocurría por lo que mi reacción tardó una fracción de segundos pero que una vez retomado mis cabales no dudé en rechazar de la manera más cortés posible. Ese día hubo una reunión informativa y entre otras cosas el encargado mencionó el hecho como un ejemplo de como actuar en caso se presentara una situación similar. No mencionó nombre pero mis mejillas enrojecieron repentinamente y en líneas generales fue tomado con muy buen humor.

El segundo hecho ocurrió este mañana cuando el encargado me mencionó que tenía recibir a un proveedor conflictivo y con muchas influencias por lo que mi trato debía ser con pinzas y toda vez que su mercadería tenía un problemilla. El sujeto me pareció tranquilo, vino acompañado de un chico que bajaba las cajas con la mercadería a quien le indicó serenamente la manera de como debía colocar las cajas para que yo las recepcionara correctamente. La recepción consiste en disparar con una radio-frecuencia los códigos de barras que trae cada una de las cajas del proveedor. Los códigos de barra contienen información sobre el contenido de las cajas, prendas u otros, así es que apenas "disparo" sobre cada uno de los códigos de barra la información contenida en ellas se carga on-line al sistema de cómputo central, en otras palabras la mercadería ya es parte del almacén. "El tipo de cuidado" lucía rapado, tenía los ojos claros y un aspecto seguro, de manera cortés pero firme me dijo que si podía entrar por un puerta lateral a ayudar a subir su mercadería no le oí en un principio y le hice repetir, al final de cuentas accedí amablemente. No me pareció tan fiero como lo pintaban, sin embargo cuando me dijo que tenía un par de cajas con problemas no dudé en bajarlas para que él mismo las arreglara, no había ninguna complicación hasta entonces, terminé de recibir la mercadería sin mayores problemas y lo despedí pero sacó una hoja y me dejó su número diciéndome: "Yo sé que no puedes recibir nada aquí pero llámame hasta número y te daré algo...". Yo tomé el papel pero luego se lo entregué a mi encargado poco después que se fue el proveedor... A pesar de que el proveedor había hecho las correcciones su mercadería, después de una exhaustiva revisión presentaba un par de problemas por lo que fue llamado. Entendió razones pero al retirarse, como cité líneas atrás, llamaron a seguridad para el cateo de rigor pero para cuando Sofía, la seguridad de turno, le pidió que vaciara sus bolsillos como respuesta recibió una mirada inquisitiva, fiera, y con voz clara y ofendida dijo: "Señorita Ud. se ha equivocado conmigo..." para retirarse raudamente. Imagínense si hubiera rechazado el papel ¿se habría ofendido? No lo sé y ya no importa solo sé que hay gente que tiene el ego tan elevado que cree poder comprar a las personas con dinero o convertirlos fácilmente en títeres de sus engreimientos...

domingo, mayo 27, 2007

"De Rusia con Amor..."

La espesa niebla apostada por doquier daba un espectral aspecto a cada ser o cosa en movimiento o inerte. Los autos aparecían de la nada y a medida que mis pasos avanzaban iban surgiendo más y más cosas que mi memoria recordaba que allí se encontraban. El frío era intenso y no era el único que tiritaba con la bajas temperaturas. Mis manos frías como el hielo buscaban refugio bajo mis brazos o en el fondo de los bolsillos de mi pantalón de mezclilla mientras que el viento helado, helado como beso mortal, golpeaba mi rostro sin cesar.

Era un día como para no salir de casa y permanecer quieto en el agradable calor de mi cama pero cuando las responsabilidades pesan no hay "peros" que valgan... Me levanté diez para las cinco de la mañana y, como de costumbre, toqué la puerta de la habitación de mi madre que me prepara el desayuno desde que tengo uso de razón y que jamás se perdonaría no hacerlo... Hace poquito fue el cumpleaños de mi madre, justo cinco días después del mío. Con todos mis hermanos nos pusimos de acuerdo y, del trato al hecho, pintamos la casa por dentro y por fuera, aunque decir "pintamos" suena a varios y debo de ser justo en aclarar que yo sólo colaboré económicamente pues por el trabajo no pude hacerlo activamente. La más entusiastas fueron mis hermanas Talia, Cris, Mila y Rochi, esta última hija de mi hermana Mila. Pintaron por las tardes y noches, él último día de pintado se quedaron hasta la una de la mañana pues estaba en vísperas el cumpleaños de mamá. La reunión fue sencilla pero muy simpática. Llegaron como invitadas tres hermanas de mi madre, las tías Lupe, Juana y Kathy. También vino, infaltable como siempre, la tía-abuela Demetria con quien mi madre compartió sus primeros años de vida en la entrañable Huallanca en un lazo que ni el tiempo podrá borrar de sus memorias. Rostros conocidos nos acompañaban, Ivette con sus mejillas lozanas y sonrisa de niña, como de aquella niña que se quedaba en casa mientras su madre trabajaba y que se acostumbró a decirle a mi madre: "Mamá Herminia" estaba allí convertida en toda una señorita y con su futuro ya resuelto pues sus estudios de odontología en una conocida universidad se encuentran muy avanzados, la madre de Ivette con sus rostro ajado por el infatigable paso del tiempo y que nos recuerda que este pasa por todos... ¿Cuánto habré cambiado yo mismo? ¿Cómo me recordarán ellos? Un par de brindis y la música que invade todos los rincones. Mamá baila muy bien para sus sesenta y pocos, papá parece muy contento, todos forman una rondan y uno por uno van bailando con mi madre y en el brillo de sus ojos se nota que es muy feliz.

Parece que fue ayer pero ya de eso un mes... Camino ocultado mi cuello con el polar azul marino que me han dado en el almacén, lo bueno es que es sábado, ad-portas de un fin de semana... Todos en el almacén parecen estar de muy buen humor. Todos parecen haber venido a excepción de Paquito. Walt parece molesto por la ausencia y no es que porque haya mucho trabajo pero sí porque hoy se juega la final del partido de fulbito y nuestro equipo por méritos propios y de manera inobjetable se encuentra en la final. Paquito apareció como a las ocho con cara de haber pasado una mala noche o buena, cuestión de punto de vista... Bric como de costumbre "batiéndome" todo el día tratando que reacciones pero no está en mis genes caer en su juego de palabras. "Loro", dispuesto a encontrarme un error para gritarlo a medio Mundo parece haberlo encontrado pero era algo que cualquiera se hubiese dado cuenta y lo mejor de todo era que la solución era sencilla, cosa que no pudo o no quiso entender, total si el cree que fue mi culpa la vez que se mandó mercadería incompleta, error que le fue endosado... Nada parecía enturbiar el día, era un sábado a todas luces alegre. Acabamos temprano con el trabajo. Salimos a comer fuera la "Carapulcada" que "Loro" había preparado como actividad pro-fondos para su familia y la verdad es que estaba deliciosa. Regresamos al almacén y ya los partidos de fútbol femenino habían empezado pero no podíamos descuidar el trabajo, aunque no había mucho que hacer y de vez en tanto apreciábamos algunas incidencias del encuentro por las puertas de ingreso y salida de mercadería. La que se llevaba la mirada de todos era la hermosa "Rusa", mujer de delgada, rubia, alta y de ampulosas caderas que ni el buso y el largo polo deportivo podían ocultar. También estaba Julia con su bien torneado cuerpo, radiante simpatía e infaltables lentes que no los dejó ni para jugar ese encuentro. Todos y cada uno del almacén fueron desertando y se iban a la "cancha". Yo no podía pues había que esperar a un proveedor. Apareció Rivadeneyra y el sólo se ofreció a realizar esa labor y yo se lo agradecí. Me fui a la "cancha", bellas anfitrionas repartían latas de Red Bull. Previó al encuentro final de fulbito se jugó un encuentro de Voley, lastimosamente el equipo de la Rusa perdió...

Todo quedaba listo para el encuentro final. El equipo estaba completo. Todos estábamos del mejor humor. Minutos antes Jhon y Percy, aparecieron con los bolsones negros llenos de coloridos globos de todo tamaño y forma. Nuestra barra tenía mucho color y calor humano, definitivamente éramos la mejor barra desde el primer encuentro. El árbitro, un moreno alto y deforme como un cerro, dio el pitazo inicial y empezaron las escaramuzas. Tuvimos muchas oportunidades y fue la ansiedad, las ganas de ganar, los que nos jugaron en contra pues todos los tiros o salían desviados o el arquero contrario contenían. El primer tiempo terminó cero a cero. Para el segundo las cosas no fueron diferentes, un sólo equipo atacando y muchas ocasiones desperdiciadas con el consiguiente mal humor de Paquito que parecía no estar contento con lo que sancionaba el árbitro ni con él mismo. En el último minuto de juego el equipo rival merced a un error nuestro estuvo a punto de anotar recordándonos que el fútbol no sabe de justicias ni de merecimientos sino de goles anotados. Se jugó un tiempo suplementario de diez minutos y lo que no se pudo hacer en dos tiempos de quince minutos se hizo en uno de diez. Ortiz abrió el camino con un golazo que encendió a la tribuna, todos se metieron a la cancha para celebrar. El segundo no se hizo esperar y fue Paquito quien selló la suerte con un gol que fue festejado fuera de la cancha con media tribuna corriendo detrás de él y le "llovieron algo más" que abrazos y felicitaciones. A pesar del cariñoso "apanado" Paquito regresó a la cancha con sus demás compañeros y sólo para escuchar el pitazo final-final de un encuentro lleno de suspenso, emociones y muchas alegrías... Apuré el paso para ganar los vestidores y salir antes de la aglomeración y aún desde allí se podían escuchar los gritos inequívocos de una victoria anunciada... Todos teníamos fé en que así sería... ;)

domingo, abril 22, 2007

"Cambios..., entra Vladimir, sale Juan"

Cambios drásticos se han presentado en mi zona... De un sólo plumazo el encargado y su segundo fueron removidos de sus cargos y en su lugar fueron encomendados dos nuevos personajes: Vladimir, seco,inexpresivo y poco conocedor del funcionamiento del área pero con una vasta experiencia en otras zonas del almacén. Lorenzo, un tipo medroso en meter las manos al fuego, apurador hasta el hartazgo en el sentido que es incapaz de mover un dedo para realizar trabajo efectivo pero que presiona a otras personas para que trabajen más rápido. El trabajo de mi zona requiere concentración y no creo que Lorenzo sea la persona más idónea, pero mi teoría sobre su presencia en mi zona es que obedece a la misión de detectar a las personas que cometen errores e informar a sus superiores sin el menor reparo.

El ex-encargado faltó tres días seguidos, se supone que todavía tenía que asistir para capacitar al nuevo encargado. Apareció recién el sábado y hablo con el supervisor interino quien le dio un "café" bien cargado y amargo. Lo distinguía a lo lejos, tenía las mejillas coloradas como el fuego parado frente al escritorios del supervisor, con la mirada baja y algunos destellos de luz cuando la levantaba. Me dio mucha pena verlo en esa situación. Lo siento también por Parko que se entero de los cambios por boca del encargado de una zona aledaña quien hizo la presentación de los nuevos encargados.

La noticia nos tomó a todos por sorpresa, supongo que en los próximos días se harán algunos ajustes. Pero lo bueno dentro de lo malo es que estamos recibiendo cursos de capacitación lo que nos permite refrescar nuestros conocimientos y aclarar ciertos puntos sobre nuestras funciones. El nuevo supervisor es una persona muy inteligente, comunicativa y tratable, por lo menos mientras cumplamos con los procedimientos. La charla estuvo sumamente interesantes dos chicas ampliamente conocedoras del sistema computacional fueron las encargadas del curso e incluso planteamos varios problemas que se presentan en nuestra rutina diaria y que tomaron nota.

Veamos que ocurre en el próximo capítulo de este melodrama con todos los ingredientes de culebrón televisivo... ¿Habrá reconciliación entre Paquito y Bric después del último encontranazo verbal? Esperemos que sí, luego contaré los detalles...

Por otro lado, suspendí mi servicio de internet hasta nuevo aviso por lo que mi presencia en la net es cada vez más exigua...

jueves, abril 05, 2007

"Vida, Pasión y Muerte de..."

Para ser el primer día sin contar con la presencia de los chicos injustamente separados, por lo menos lo siento así por una cuestión más subjetiva que racional, el inicio, para mí, no fue nada auspicioso, al contrario, cometí varios errores de principiante que bien me hubiesen granjeado una pésima imagen ante los ojos de mi encargado que no es precisamente una persona que se caracterize por tener aquello que un personaje televisivo de antaño solía, como estribillo, repetir: "santa paciencia". Menos mal o para tranquilidad mía el encargado responsable se encontraba con licencia por lo que Parko, el encargado interino, tuvo paciencia con algunos de mis desatinos como hacer mitosis de una caja de mercadería y convertirla en dos para disgusto de Bric que no tiene el menor reparo en gritarme el descuido. Me sentía extraño recibiendo proveedores, por más que lo intentaba no podía concentrarme y cometí dos pequeños deslices más aunque sin ninguna consecuencia que lamentar.

Empezamos la semana con una corta lista de proveedores cuyas mercaderías no superaban las diez mil unidades en total. Así es que la situación era manejable aunque el ambiente de tristeza era más que evidente. El tío Lobo siempre atento a todo lo que pasa gritó: "¡No se me pongan tristes, alegría!" pero nadie hizo el más mínimo esfuerzo de sonreir es más me dieron ganas de enviarlo al fondo de un container... Los nuevos chicos que recientemente se han integrado al grupo no se desentonaron. Debo destacar la labor de Elías, un menudo muchacho, que demuestra gran despliegue. Me ayudo a bajar las cajas con la mercadería recepcionada, la llevó a la zona de revisión y hasta se dio el lujo de desarrollar su labor principal sin fallar una sola vez o si una aunque por ser la primera no está nada mal, al contrario superbien. Los chicos que se encargan de la revisión en la zona de trabajo mantienen altibajos, un nuevo grupo de apoyo ingresó y su rendimiento fue aceptable.

El martes la cosa se puso color hormiga pues ingresaron más de 30,000 unidades y a mi me tocó recepcionar una mercadería "hueso". Cada cajita tenía como diez o veinte códigos y tenía que ingresarlos uno a uno y el número de cajas se aproximaba a la centena. Empecé a las 7:10 de la mañana y terminé cerca de las diez con la cabeza echando humo y rogando que no me hubiese equivocado a la hora de ingresar una cantidad. No me cuadraron tres cajitas y tuve que arreglar el problema lo que me llevó al agotamiento mental. Ese día almorzamos a las tres y media de la tarde y aún tuvimos que quedarnos hasta las diez de la noche prestando apoyo a otra zona del almacén.

El miércoles apareció el encargado después de una semana de descanso. El almacén estaba a punto de colapsar con el ingreso de mercadería. Solamente nosotros teníamos 45,000 unidades para recepcionar y todo escaceaba. Tuve que prácticamente pelearme por conseguir parihuelas donde bajar mi mercadería y soportar encima la presión de mi encargado que no quería que me moviera de mi lugar pero no podía porque mi zona estaba repleta de mercadería y me era imposible trabajar así. Tuve que decirles a algunos proveedores, tratando se ser cortés, que tuviesen paciencia que pronto los atendería. Nuestra zona estaba llena de mercadería y la zona de revisión estaba a punto de estallar y encima que el super-supervisor tenía visita y se paseaba por la zona. Me tocó recepcionar calzado, las cajas pesaban más que yo y en más de una ocasión estuve a punto de irme para atrás, para burla de Bric, con la pesada carga. Apaciguada las aguas tuvimos que revisar la mercadería allí mismo sin llevarlas a su habitual destino y las chicas de Alfa que siempre traen ropa interior o mediecitas de bebé, trajeron esta vez mercadería hecha un desastre y que yo tuve que revisar con la misma dedicación con la que se arma un rompecabezas de 800 piezas. Y el encargado que gritaba: "¡Walt, WAAaaaaaalt, WAAAAAaaaaaaaaaalt!" cada cinco segundo que si no lo oyó Walt fue porque no quiso. Walt es el encargado de hacerle llegar la mercadería por proveedor chequeada y contada y si hay alguna diferencia hacércela llegar al encargado pero él no estaba para esperar y llamaba a gritos a Walt o se acercaba con paso envalentonado y con el gesto de un pistolero de western a la zona donde Walt, a su estilo, es el amo y señor... Ese día almorzamos a las tres y media y es seguro que a Walt le ardían las orejas por tantos "versos y dedicatorias"... Cerca a las cuatro de la tarde el almuerzo ya no es almuerzo, ya ni apetito sentía sólo languidecía en medio de puntos brillantes en mi espacio visual. Bric y otros chicos ya había acabado de comer cuando yo aparecí en el comedor. A la media hora apareció Walt muy tranquilo y poco después el encargado cuando yo me disponía a volver a la zona de trabajo. El miércoles nos quedamos hasta las once de la noche y Juan me preguntó si podía venir el sábado a trabajar y yo le dije que si mi presencia era imprescindible y el entendió el mensaje y me dijo que descansar hasta el lunes y eso pretendo. Compré "El nombre de la Rosa" en DVD una película que ví hace años y que a raíz de ello devoré avidamente el libro de Umberto Eco con el mismo nombre. Voy a descansar, voy a leer algunos libros que yacen empolvados en algún rincón de mi habitación, veré pelis, saldré de visita a casa de mi hermana y dormiré a la hora que quiera a pata suelta. Mi madre hizo hoy su clásico recorrido por no sé que número de iglesias, supongo que la tele estará llena de pelis sobre la vida, pasión y muerte de Cristo que la verdad en muy poco se diferencia de mi día a día...

sábado, marzo 31, 2007

"Justos X Pecadores..."

Desde hace un par de días atrás se corría el rumor, un muy fuerte rumor, de que volarían algunas cabezas en el almacén y ese rumor quedó fundado cuando Arthur vio en la computadora un mail que hacía referencia a una lista de personas a las que no se les renovaría contrato. Por más que intentó ubicar el archivo que contenía los nombres no logró su cometido pero algo en su interior le hacía presagiar lo que vendría. Un hecho que le movió a aumentar sus resquemores, pues Arthur es muy suspicáz, fue la ausencia del encargado como queriendo no dar la cara.

La jornada de trabajo estuvo menos pesada que otros días, hoy por fin pudimos comer a una hora decente, en los días previos recién lo hicimos pasadas las tres de la tarde. Sin embargo, Parko, el segundo a cargo hizo todos los intentos para que todos nos fuésemos a comer a la una por más que hicimos, Bric y yo, lo posible por demorarnos un poco más pues a la una de la tarde los microondas se encuentran ocupados y con largas colas de personal en espera. A regañadientes tuvimos que abandonar la zona de trabajo. Mientras guardada en el blocker mis herramientas de trabajo vi a Parko reunido con Arthur, "Maranguita" y Walt siempre atento a cualquier primicia... Paquito que es de los que no gusta guardar las apariencias lucía ofuscado. Preferí no hacerme a ideas descabelladas o tal vez no quería aceptar lo que estaba pasando. Mientras almorzábamos, Paquito, no dejaba de maldecir y repetir "¿por qué él?" como si de un muerto hablase... Hizo la pregunta tonta de rigor: "¿qué pasó aquí?" y Bric que participaba de la comilona de manera nada sutil me reprochó que no estuviera atento a la conversación... "¿Cómo no sabes?, han cesado a Arthur y a "Maranguita", hace rato que estamos hablando de eso...!!!". Traté de mantenerme ecuánime cosa que algunos le podría parecer frialdad pero sí me apenaba la idea de dejar de ver a dos personas con las que hemos compartido muchos sacrificios desde hace nueve meses.

Después de comer sentí asco, mucho asco, asco de las personas, asco de las empresas que actúan sin el más mínimo criterio salvo para salvaguardar sus propios intereses. Somos como marionetas deshechables que podemos rompernos el lomo en pos de un objetivo pero que a larga no son reconocidos en la medida de lo dado. Te expectoran con una patada en el culo sin dartes la gracias siquiera, bajándote la autoestima y soltar lagrimas que no valen la pena. Lo mismo sentí yo cuando fui cesado en mi primera incursión en esta empresa, me sentí tan mal que mientras caminaba hacia el paradero solté lágrimas pero de rabia porque me sentí la frustración en carne viva...

Los chicos se retiraron a sus casas a la hora del almuerzo y no volvieron... Gianmarco, en cambio, el pelado Gianmarco que trabajó en mi zona algún tiempo también estaba en la lista de los "elegidos" pero su ánimo era otro. En lugar de derrumbarse, se mostraba muy risueño y hasta gastó un par de bromas siendo yo el punto. Habló con seguridad y del por qué de su salida, no sonaba rencoroso pero sí seguro de que alguien que pudo apoyarlo no hizo nada en su favor... A las cinco y media de la tarde lo vimos aparacer en una traspaleta mecánica, no para llevar mercadería , no. Se paseaba orondo por los rincones del almacén despidiéndose de todos sus amigos. Le di la mano y le deseé suerte y no noté en su semblante pesar alguno. Voy a extrañar, "Pelado", toda tu ironía e ingenio y ese espíritu positivo a prueba de balas, siempre dispuesto a sacarle la vuelta y media a cualquier mala circunstancia.

De Arthur tengo que comentar que es un chico que a pesar de su juventud se conduce con una extraordinaria madurez y desfachada autosuficiencia que a cualquiera le supondría arrogancia pero no es así y que si su ciclo se acabó aquí, no tengo dudas de que otro nuevo y mucho mejor le espera... De "Maranguita" ¿qué puedo decir?, que es muy joven, casi un niño y que tiene mucho que trajinar todavía a pesar que se encontraba molesto, "asao" en sus palabras a través del MSM, pero también triste por las lágrimas derramadas por Arthur. Creo amigo que podrás ahora "disponer" de varias opciones como estudiar, por ejemplo, con tu platita de la liquidación o intentar una nueva aventura en la selva laboral. Mención aparte es lo de Charapa, pues anteayer pidió licencia por la muerte de su abuela y hace una semana presentó sus papeles para que recibir el pago de lactancia por la llegada de su hijo a este duro e insensible Mundo.

El desgano era general en la tarde, nos sentimos pocos cuando éramos ya una gran familia y sólo me queda añadir que a las palabras se la lleva el viento y que es la ingratitud el pago regular en este frío mundo empresarial.

sábado, marzo 24, 2007

"Bailando con el Diablo..."

Arthur, con su habitual sonrisa socarrona, vino avisarme que el supervisor en persona me estaba buscando y lo peor no era eso sino que parecía estar sumamente molesto. Todos tiemblan cuando el supervisor está molesto pero no todos tienen la "suerte" de hablar con él personalmente, así es que debía sentirme, después de todo, como un "privilegiado". Hace un par de meses observé su manera de proceder: caminaba, el supervisor, observándolo todo en compañía de Josías, el mofletudo encargado de la zona de Transportable, que parecía ser su traductor o algo así. Cuando el supervisor veía algo que no le agradaba, como que un trabajador luciera con el polo fuera de los pantalones, inmediatamente se lo decía a Josías que era el encargado de parlamentar con el operario u obrero. Me pareció un detalle ridículo como si hablar directamente con la persona que infringiera una regla no estuviese a su altura o aquella vez que convocó una reunión y dijo que hablar utilizando un lenguaje que entendiesen todos como si fuésemos imbéciles o como si hbalra otro idioma... O aquella vez que vio a un grupo de chicos "parados" un instante "sin hacer nada", porque el supervisor como fantasma suele aparecer cuando la gente está en "nada", y chifló llamado a nuestro encargado quien presuroso y con cara de cojudo tuve que soplarse ésto: "¡Oye huevón, si no sabes controlar a tu gente mándame un mail y vas a ver que los boto al toque...".

Su reino de terror ha cobrado muchas víctimas ya. Trabajador que cae en desgracia ante sus ojos es inmediatamente expectorado o no le es renovado su contrato, como sucedió con Tito, Aldo y Roger. Tenemos contratos de tres meses que suelen renovarse de acuerdo a los requerimientos de la empresa, no interesa en muchos casos el rendimiento del trabajador o en todo los errores son tomados en cuenta a la hora de decidir quien se va y quien se queda...

... Arthur me dijo: "¡Apúrate que está esperando hace rato con una cara de mierda!". Incrédulo, primero, y resignado, después, fue caminando con paso ligero a mi destino... Mientras caminaba lo pude ver de lejos en nuestra zona, con el ceño fruncido y sin dirigir palabra alguna o la mirada a Parko y a nuestro encargado que estaba con él. Me habían contado de sus arranques de ira y "puteos" a operarios y encargados, así es que, en los pocos segundos que duró mi caminata, pude darme una idea de lo que me esperaba. Apenas hice notar mi presencia me lanzó una fría mirada y me dijo: "¡Tú eres el que ha recibido esta mercadería. Mira como están las cajas están hechas mierda. No te han dicho que no debes recibir mercadería en ese estado. ¿Cuánto tiempo llevas aquí? Pero tú no sólo eres responsable también ellos!", señalando al encargado y a mi segundo. Mis respuestas fueron tontas, no cabían otras porque de lo contrario hubiesen sido para señalar a mi encargado y a su segundo como los responsables. A media mañana de aquel día llegó un proveedor con mercadería en cajas de material deleznable, frágil. Parko me hizo notar eso y antes de recibirlas consulté con mi encargado y le señalé que las cajas lucían débiles para almacenarse. Él, me dijo que no las apilaran demasiado alto y que las recibiera y al contar con el visto bueno de él pues procedí a recibirlas y enviarlas inmediatamente a la zona de revisión. La mercadería no presento falta o problema alguno por lo que inmediatamente fue llevada a almacenar. A los pocas horas fue devuelta en su totalidad, ya se sabía que algo grande se venía por aquel error. El encargado lucía muy preocupado, una vez más y su cabeza estaba en la horca... Hace un par de semanas lo habían enviado como castigo a realizar tareas con gran esfuerzo físico, impropias para un encargado y se había prometido a si mismo no cometer más errores. Cualquier error nuestro y estallaba hecho un pichín o se preocupaba en exceso sobre la mercadería que íbamos a recepcionar, lucía tensionado, con el corazón en la boca. Hace unos días "Charapa" cometió un grueso error y fue derivado a otra zona. Esta semana se había reincorporado Rivadeneyra a nuestra zona después de cumplir una semana de castigo también por un error. Ayer, el problema pudo evitarse devolviendo la mercadería pero a veces el destino o las circunstancias juegan en nuestra contra y me tocó a mí... Cuando el supervisor se fue, después de oir los "no volverá a suceder" de Parko y del encargado me acerqué a ver la mercadería sin atinar a nada, pensé que se iba a devolver y que a mí me iban a echar ipso facto. Juan me dijo entonces: "¡Yo tengo la culpa, discúlpame!, sigue trabajando con Gunther...". Aún perplejo me dirigí a la zona de colgado. Arthur me preguntó que me había dicho, yo dije que lo obvio. A la hora del almuerzo Walt me acompañó esperando saber todo lo que sentía, como si quisiera estar en primera fila para observar un resquebrajamiento emocional mío, después de ese episodio, parecía muy curioso y yo no quería hablar más de ese tema. Irving me vio y con su sonrisa habitual, desencajada y locuaz, se me acercó y me dio un fuerte apretón de mano sin decir nada, creo que eso era lo que esperaba de los demás...

Trabajamos hasta las nueve y media de la noche, estaba cansado física y mentalmente. En los vestidores me encontré con Sammy, un buen amigo, quien me levantó los ánimos y a la única persona que le dije que no pensaba ir a trabajar en sábado y le expresé mi molestia, mientras guardaba mi ropa de trabajo en la mochila, cuando le dije que aquí no se toma en cuenta tu esfuerzo y sólo se dan cuenta que existes cuando cometes un error y es para reñirte o echarte. Me había desencantado de todo, como que el trabajo pasó a un segundo lugar o tercer lugar. El lunes, es otro día, no sé lo que me espera, no sé si en abril renueven mi contrato y lo peor de todo es que no sé si eso me importe mucho ya...

lunes, marzo 19, 2007

"Fútbol, pasión de multitudes..."


El domingo fue un día futbolísticamente malo. Perdió la selección sub-17 que había levantado mucha expectiva en los últimos días a raiz de los buenos resultados que hace tiempo no se veían en selecciones peruanas de las diferentes categorías. Brasil nos dio una bofetada con un categórico 4-0. Por otro lado Cristal, Alianza que no la ve ni en la copa ni en el campeonato local y Cienciano, presuntos favoritos, perdieron sus respectivos compromisos lo que demuestra la gitanería del fútbol peruano... Para añadirle la cereza al pastel el Milan Junior (¿de dónde es ese equipo?), club, sin sede y con carácter monárquico, que dirige mi hermano en la categoría sub-18 perdió la semifinal del campeonato parroquial en un encuentro repleto de infartantes pasajes.

La semifinal del campeonato parroquial en la categoría sub-18 estaba programado para las once de la mañana. Toño, mi hermano trató de formar su equipo pero le fallaron tres importantes refuerzos por lo que tuvo que echar mano del material humano netamente local, chicos con más entusiasmo que dotes futbolísticas. El calor era insoportable, ya eran más de las once y media del día y en la cancha todavía se disputaba un encuentro de la categoría sub-17. La pequeña loza de la Parroquia "María Misionera" se encontraba atiborrada de adolescentes y madres que hacían "barra" a sus equipos. La preocupación y la molestia de Toño fue en aumento mientras se acercaba la hora pactada y sus principales figuras no llegaba. El equipo rival se mostraba completo con chicos que fácilmente, por cuestiones físicas, podrían estar alternado en equipos de segunda o primera categoría. Los chicos del Milan Junior eran delgados mientras que los del equipo contrario parecían roperos.

El árbitro dio el pitazo inicial y las primeras escaramuzas se dieron en medio de la cancha. La franja derecha del Milan Junior hacía agua y el rival perdió varias ocasiones. También el Milan Junior tuvo varias ocasiones para anotar más por fallas del rival que por virtudes propias pero los tiros salieron a cualquier lugar menos en dirección al arco. El primer gol del rival fue de un tiro de media cancha con mediana potencia que el arquero no pudo ver porque obstaculizaba la visión su propia defensa, la pelota pasó por escasos centrímetros arriba de su cabeza y sin tiempo para reaccionar. Habían transcurrido apenas 5 minutos y ya perdían por uno a cero. El segundo gol llegó antes de concluir la primera etapa. Toño parecía estar resignado a la derrota. El equipo fue al descanso con la moral por los suelos. El equipo rival volvió a la cancha antes que el nuestro y sus vítores de aliento se escucharon a varias cuadras a la redonda. El Milan Junior entró despacio a la cancha como preparado para el cadalso. Sin embargo las primeras situaciones le resultaron favorables y aprovechando un descuido del rival anotaron el gol del descuento. A los poco minutos, un error en la salida del rival fue aprovechado para emparejar el encuentro y levantar la moral del equipo y más aún cuando un jugador del equipo rival fue expulsado por hacer uso de malas artes para detener un escapada que tenía destino de gol. Todo Milan Junior se adelantó para un corner y de contragolpe el Rival anotó el 3-2 que parecía lapidario. En un esfuerzo supremos cuando el árbitro estaba a punto de pitar el final del encuentro un furibundo tiro de tres cuartos de cancha selló el empate.

Y empezó la ruleta de los penales. La inició el Milan Junior con buen pie, el rival hizo lo propio pero el Milan erró en el cuarto y quinto penal. Los sueños de llegar a la final se habían esfumado. Los jugadores le dieron la mano a Toño y se despidieron. Varios de sus jugadores eran llamados por otros entrenadores para jalarlos a sus equipos.



El fútbol tiene un extraño ingrediente que a pesar que está la derrota o un mal resultado de por medio siempre te da una revancha...

sábado, marzo 17, 2007

"El Sargento Carioco"


Tiene la apostura de un gladiador en tiempos de la antigua Roma en versión small. El genio, el carácter, de un negrero de los algodonales de hace un par de siglos en el gran país sureño, por extensión, con la diferencia que muy pocos lo obedecen y la gran mayoría hacen mofa de sus poses de niño malo con agudos problemas neurológicos y emocionales. "El Sargento Carioco" grita, ordena, apura y al final solo consigue quedar afónico y de peor humor que como empezó el día. Pelea con todo el Mundo, nadie parece entender sus explicaciones y eso lo enfurece aún más... Yo le llamó "carioco" por el corte gracioso de su cabello: Rapado a los costados y en la parte posterior lo que me recordó a esos gallos cariocos que solía criar mi abuela hace tantísimos años.

Camina, gesticula, ordena, grita, habla consigo mismo, se desespera y está siempre al acecho para explicarle, a su modo, a un chico nuevo sobre la forma de trabajar. El chico nuevo se queda boquiabierto viendo como este seguidor de técnicas inquisitoriales lo tortura psicológicamente haciéndole sentir como un incapáz. Trata de mandonear a todos pero sólo consigue rebeldía y por ende un trabajo mediocre. La presión, la mano dura, no ha sido suficiente para evitar problemas. Reniega: "La gente no entiende..." mientras parece arrancar los bucles de sus cabellos en gesto de desesperación mientras la reemprende a gritos con unos de los nuevos que se demora revisando alguna mercadería.

"El Sargento Carioco" se ofusca si lo contradices y te pone en evidencia ante el resto de manera escandalosa. El otro apelativo que tiene: "Loco", le cae a pelo por sus constantes cambios de humor. Por ratos está de mal humor, de pésimo humor, y por otro lado juega unas bromas pesadas como pintar con plumón en las piernas de sus compañeros o dejar caer ex-profesamente una caja sobre la cabeza de algún desprevenido que osó toparse en su camino.

Tienes ratos de ingenuidad cuando trata de poner sobre el tapete alguna noticia que oyó o vió en algún noticiero o en internet. Parece un niño farfullando una opinión sobre "el tema del día" a su parecer. A veces le sigo la corriente pero él refunfuña cuando se da cuenta que le estoy tomando el pelo, el poco pelo que aún le queda y tengo que bancarme sus colerones: "¡Yá, yá, Chanta, tú te crees perfecto...!" y yo sólo sonrío cosa que el toma como burla.

Esta semana, cada día de esta semana se presentó algún problemilla por lo que el encargado nos convocó a un reunión donde nos dijo que cualquier error nuestro iba tener consecuencias. Pensé que iba a pasar por alto mi error de hace unos días pero sin embargo lo mencionó delante de todos y Walt lo guardó como trapito sucio para sacarlo en el comedor... Juan dijo una frase que provocó mi hilaridad: "Chanta, yo pensé que eras las perfección hecha hombre...", después de todo errare humanum est...

jueves, marzo 15, 2007

"Mala Suerte"


La "mala suerte" (trato de hallar una explicación razonable... Y no la encontré al principio) parece ser una pesadilla de nunca acabar... Llámese descuido, desconcentración o "canchería", el punto es que después de algunos minutos de meditación pude llegar a la conclusión de que la mala suerte no existe cuando uno tiene mucho que ver en el desarrollo de los acontecimientos. No es un martes trece o la posición de los astros los que determinan un hecho sino la rutina, la autosuficiencia, la soberbia, las que nos juegan en contra. Si hablo de descuido o desconcentración entonces también debo hablar de responsabilidad y por ende de una sanción. Por ejemplo esta tarde me tuve que "bancar" una "leve" llamada de atención por parte de mi encargado pues erré a la hora de hacer una consulta y casi mando dos unidades de una mercadería en lugar de una lo que hubiese representado un "cagadón" mayúsculo. Gracias a Dios o a mis ángeles (je je je) que se descubrió la diferencia en el sistema de cómputo antes de que la mercadería fuese despachado a sucursales y pudo evitarse la "tragedia". Juan fue algo benévolo conmigo y su llamada de atención que no fue enérgica sino de un amigo me llegó hasta al alma. No me gusta fallarle a las personas y menos cuando demuestran algo de condescendencia conmigo, me doy cuenta pero no me gusta abusar de ello y menos llegar a la adulación barata. Pienso que si hubiera sido otra persona la del craso error la llamada de atención se hubiese escuchado a miles de kilómetros a la redonda... Lo de Charapa fue otro problema que espero no traiga una cola demasiado larga. Recibió a un proveedor y éste le hizo notar que traía mercadería de menos. La mercadería viene en cajas y esta la del problema era sólo una, por lo que habría que ajustarla en el sistema de acuerdo al físico que tuviese en su interior. Charapa pensaba revisarla él mismo pero se la dio a Walt para que lo asignase a una persona dentro de la zona de revisión. El asunto es que la caja con problemas salió de la zona de revisión como si no tuviese problema alguno. "Maranguita" la "consumió", una palabra que usamos en el almacén y que significa darle el tiro de gracia para que la mercadería salga del almacén o del historial del almacén. Se armó "la grande" cuando Walt fue a buscar la caja y no la halló. Chavito había preguntado minutos antes por esa caja y le dijeron que ya estaba revisada y no tuvo el menor empacho en mandarla afuera y "Maranguita" sin piedad la "consumió", hecho grave pues aún no había sido "ajustada"... Walt quiso echarle la culpa a Charapa, luego a Chavito, luego a "Maranguita" olvidándose que la caja estuvo en sus manos y esto no hubiese pasado a mayores si desde un comienzo hubiese puesto la caja a buen recaudo. La sanción podría recaer en Charapa o en "Maranguita", dos tontos útiles a la hora de buscar culpables. Charapa tuvo un problemilla ayer con una mercadería y ahora ésto lo preocupa más pues ya sería dos errores de manera seguida y podría peligrar el cobro de "la lactancia", o cómo se llame, que le corresponde pues hace una semana fue padre por primera vez si es cesado o no le renuevan contrato... Si hay un responsable en ésto espero que sean la justicia y la razón las que lo determinen...

viernes, marzo 09, 2007

"Adioses y Bienvenidas"

Los arreglos en casa siguen viento en popa, por lo menos ese antiestético forado hecho en el rincón de mi habitación ha sido ocupado por una reforzada columna y una semi-lisa capa de cemento. Tenía pensado pintar mi habitación, espero tener algo de tiempo uno de estos días para poder hacerlo y eliminar ese feo lunar del rincón. Sigo a oscuras y jalo energía eléctrica a través de un largo cable que recorre media sala, sube las escaleras y pasa por debajo de la puerta de mi habitación para poder ver la tele y usar la compu que en los últimos días la tengo algo descuidada por la pesada carga laboral de esta semana que está a punto de finiquitar. Ayer, salí a las once de la noche y recién pude conciliar el sueño a la una de la mañana; hoy me sentí cansado y somnoliento, los brazos me dolían como si hubiese braceado por muchas horas en un impetuoso mar. Volviendo a los arreglos de casa, diré que el techo de la habitación de mi hermano ha sido totalmente reconstruido y mi hermana ya mandó a construir una habitación sobre el mismo, la familia crece y la casa también.

En el almacén se produjo un "terremoto" de grado "12"... Se descubrió un robo, una simple prenda interior que fue el hilo de la madeja para descubrir un hecho delictivo de gran envergadura que les costó el puesto a justos y pecadores... 12, sí 12, personas de una zona fueron despedidos acusados de ladrones, cómplices o de hacerse de la vista gorda. Personal con varios años en la empresa y alguno que otro nuevo fueron expectorados sin piedad con el estigma de ladrones grabados sobre la frente. Es una lástima pues conocía a varias personas de ese grupo y pondría mis manos en el fuego por su inocencia... Esa zona parece un pueblo fantasma. Otro hecho funesto fue el "error" involuntario de nuestro encargado y que le costó ser desterrado por tiempo indeterminado a desarrollar labores administrativas en el sótano, a cualquiera le puede pasar... El Super-supervisor no tuvo ascos en mandarlo a una zona nada agradable, imagino al "gordito" prisionero en las mazmorras de un castillo feudal, espero que regrese pronto.

Hoy "almorzamos" a las 4 menos cuarto de la tarde, si almorzar se llama a devorar la comida en quince minutos para volver inmediatamente a la zona de trabajo donde permanecimos hasta las seis de la tarde. Fabián prometió traerme una poesía que nació, según él, de manera inexpicable y que se lo debe sólo y únicamente a una musa que conoció aquel mismo día, bueno veremos que tal resulta.

El primero de marzo fue el cumpleaños de mi hermana Patty que se encuentra en Argentina desde hace seis años. Mamá la llamó desde mi casa a las cinco de la mañana justo antes de que Patty saliese a "laburar". Mi padre a insistencia de mamá también tuvo que levantarse para saludarla y mi hemano también que fue el marcó la larga lista de números del fono de Patty. Yo también la saludé.

Empezó el año escolar. Vero no pudo salvar los cursos "jalados" y tiene que repetir el año. Vale volvió a casa y estudia en el colegio que está a dos cuadras de mi casa. Yo me hago "cargo" de ella de manera figurativa pues no he tenido mucho tiempo para estar con ella. Siempre que llegó o está durmiendo o está punto de hacerlo. Esta mañana muy tempranito me dijo que no la dejara ("quédate") para caer rápidamente en los brazos de morfeo.
(Imágenes: Vero retriste... ¡Adiós vacaciones!, ¡Adiós casa de los abues!)



Vero pasó las vacaciones en casa y la última película que vimos juntos fue "El Laberinto del Fauno", una película muy bien lograda con un argumento reoriginal y me gustó mucho más que "Los Infiltrados", esta última me pareció muy forzada a diferencia del "Laberinto" que me sorprendió de sobremanera y aterró en varios pasajes a Vero. Definitivamente no es una película destinada a público infantil...





(Imagen: Vale, super-engreída, la única mujercita que me domina... ¡Bienvenida a casa!)

sábado, febrero 24, 2007

"Febrero..."

Los días, como si alas tuviesen, pasan volando frente a nuestras narices y nosotros sin frenos ni zancadillas que ponerles para que aminoren su veloz e infatigable paso... Me parece que fue ayer cuando reunido con toda la familia disfrutaba de una sencilla cena para despedir al año viejo y recibir al nuevo, que a este ritmo ya dejó los pantalones cortos hace mucho rato... Estando en las postrimerías del mes carnavalero les puedo comentar que este año, en resumidas cuentas, no ha sido del todo auspicioso. Siendo explícito debo señalar que sigo en este empleo mediocre, y como cada quien tiene lo que se merece asumiré con pleno uso de mis facultades y conciencia mi cuota de responsabilidad. Conversando con un contacto éste me preguntó a boca de jarro y sin anestesia que cuánto ganaba y yo le dijo que el mínimo menos los descuentos de ley. Le pareció inadmisible que alguien medianamente inteligente, con dos dedos de frente y medio litro de amor propio pudiese sobrevivir con eso sueldo de hambre (no dijo "sueldo de hambre" pero lo real es que es un sueldo de hambre...) y me dijo que por qué no conseguía otro empleo y yo le repliqué que, con el orgullo de mi retórica evasiva y defensiva, "mis intereses no son económicos"... Aunque en el fondo, no le dije eso, mataría por obtener uno donde mi trabajo se valore y respete. A veces me pregunto qúe rayos hago metido dentro de este ambiente insensible, mercantalista, rodeado de gente tan disimil en cuanto a educación y conducta (¡Cero en conducta!). Ahorrar es un verbo que no existe o en todo caso no tiene uso práctico dentro de mi vocabulario. Publico mi estado de cuenta de ahorros y como pueden observar sólo quedan en arcas 30 céntimos que si pudiese sacar por el cajero... Tengo que reirme o soñar con que Bill Gates errando al apretar una tecla de su PC me deposité un par de milloncitos de dólares como para el mercado este fin de semana... Lo que me trae a colación que este contacto me envío un discurso de de Steve Jobs, creador del Apple, en una universidad norteamericana en donde menciona que fueron hechos que cualquiera consideraría trágicos los que dieron un vuelco a su vida. Dejó la universidad y en lugar de conseguir un empleo mediocre y vegetar fundó una de las empresas más grandes de la historia informática pero, como no todo puede ser perfecto, fue despedido de la empresa que con su ingenio creó. Este nuevo "revés" le llevó a crear una empresa dedicada a la animación gráfica como Pixar, famosa por Toy Story y otras. Interesa lectura y lo destacable o la conclusión que me transmitió este amigo es que hay que no sólo hay que aprovechar las oportunidades que se presenten sino que también hay que estar preparados para asumirlas con mucha mayor amplitud y conocimiento... La suerte existe si uno está preparado para recibirla y no esperarla como maná del cielo...


miércoles, febrero 14, 2007

"Mudanza"

Algunos cambios se han presentado durante este semana y seguro que otros más se avecinan... Por ejemplo, esta semana, pasé a recibir proveedores, una tarea delicada pero que si se hace con mediana concentración no involucraría problema alguno..., salvo uno o dos que ya me tocó experimentar, por ser debutante en estas lides, en éstos tres primeros días, problemillas u errores subsanables Dios mediante o por obra y "magia" de Lazarito y sus sabios consejos...

Me tocó recibir una mercadería harta delicada, unos candelabros hechos de manera artesanal y traídos por una muy distinguida dama, recelosa con sus obras de arte. Arthur, me habló después de las exquisitices de esta dama a la hora de manipular su mercadería al momento de revisarla. Menos mal que colaboró conmigo, yo sólo tenía que mirar el código en la base de estos candelabros mientras ella misma los levantaba con suma delicadeza. Hoy tuve que ayudar a una proveedora a subir por la puerta de entrada de proveedores y mercadería al no encontrarse la pequeña escalera con ruedas al alcance. Cogí su mano con fuerza, rezando para no caer hacia abajo, pues valgan verdades no me caracterizo por ser un hercúleo o digno representante de la fortaleza física. Y lo que demoré en recibir perfumería y cosméticos, es otra historia una muy larga, pues en cada cajita venían decenas de códigos y cantidades que tenía que confirmar uno a una sin caer en el error. Conté con la ayuda de cinco de mis compañeros pues la cantidad de mercadería era impresionante, al final fui yo quien se llevó todo el crédito pues el encargado me felicitó por haber recibido esa mercadería sin errores...

Por otro lados mis relaciones con Walt parecen haberse quebrado. Ayer tuvimos un pequeño percance, tonto percance diría, lo bueno de todo ésto es que ya no menciona mi nombre en voz alta, y por joder, no lo soportaba. Les cuento que quise coger una caja de cartón para guardar mercadería que para colmo de males era de su "propiedad" pero se molestó y yo reaccioné mal y arrojé la caja a un lado y él que coge la caja y me dice "¡Me llegas al pincho!", devolviéndome la caja con el ceño fruncido, con su habitual alharaca, no le respondí como es debido porque soy cristiano... He estado repasando su comportamiento y he notado que tiene una manera muy particular de hacerse notar y una de ellas es exagerando los errores de los demás y reprendiéndonos de manera humillante para quedar como el dueño de la situación. A la larga esa clase de comportamiento le genera más críticas que satisfacciones. Hoy escuché algo de su boca, aparte de sus corrientadas, que me llamó la atención que es la de provocar a otros para que reaccionen mal y creo que estoy cayendo en su juego. Pero creo que cualquiera en su sano juicio reaccionaría de la misma forma que yo lo hice cuando recibe presión por joder y de manera escandalosa. Si así se hace carrera acá pues prefiero mantenerme al margen. Yo sólo cumplo mi trabajo sin joder y esperando que tampoco me jodan... Buen enemigo que me he conseguido pero que definitivamente no está a la altura del conflicto.

Tengo que mudarme de mi habitación pues las recientes grietas presentadas en algunas paredes de mi casa han motivado que se inicien trabajo de reparación como apuntalar la casa y colocar gruesas vigas que van desde el primero hasta el tercer piso y una de ellas atraviesa mi cuarto. He tenido que llevar algunas de mis cosas al cuarto de mi hermana y dentro de un rato llevaré la computadora también. Sólo espero que el cable de internet sea lo suficientemente largo.

En este hueco muy bien podría caber un topo o ¿lo usaré para dormir esta noche? Dicen que las buenas casas empiezan desde sus cimientos, aunque ciertamente algunas necesitan una "rencauchadita".


Esta noche llamé a Ruth y le dije tristemente que la extrañaba y eso la entristeció a ella... Prometió llamarme más tarde y espero su llamada. A veces extraño querer a alguien, espero que ella borre esa amarga sensación...

domingo, febrero 11, 2007

"Haciendo bilis..."

La amistad no es un juego que se quita y se da alegremente... Definitivamente no... Hasta ayer pensaba retirarle mi amistad a una persona que parece siempre dispuesta a sacarme de mis cabales con su hipocresía al deslindar su responsabilidad buscando otros "culpables". Cuando los mea culpa no aparecen en el horizonte, cuando el instinto de conservación que emerge de la ignorancia está presente, cuando la solidaridad y el compañerismo son meras palabras ¿qué puedo hacer? ¿Tragarme estoicamente sendas barbaridades disfrazadas de indirectas, acusaciones, medios insultos o reaccionar haciendo bilis? Sé que esta persona nunca va a cambiar por más que le digan lo que digan y lo que es peor de todo, me obliga a pensar en el valor de la amistad y si esta puede coexistir con las responsabilidades del trabajo. Entonces separemos amistad y trabajo para empezar. Trabajo involucra responsabilidad, seriedad, ética, consecuencia. Amistad, subjetivismo pues un día no puedes estar bien con una persona, pero ello no debe mezclarse con lo laboral pues significaría atentar contra la buena marcha de la empresa...

Ayer di un par de indicaciones y en lugar de recibir una respuesta positiva recibí sorna, tratando de mellar mi imagen ante los demás. "Charapa" piensa que ridiculizarme es una forma de granjearse respeto sobre el resto, al contrario afecta el trabajo y otros, como "Chavito", toman como ejemplo las mismas actitudes, desoyendo mis sugerencias, que en nada favorecen la buena marcha y consecución de resultados. Acepto una broma fuera del horario laboral e incluso dentro pero dicho en el momento indicado, en buena onda, para distender el ambiente pero no todo el tiempo. Parece que son la envidia lo que motiva a estas personas a actuar así, no encuentro otra explicación razonable. No puedo pedirles ética ni profesionalismo pues parece no existir, en su lugar actúa la presión y la amenaza... El encargado preguntando cada cinco minutos si "¡¿ya está?!" y el super-supervisor haciendo fantasmales apariciones que pone nerviosos y con pelos de punta a los operarios. ¿Quieren que actúe así? ¿Que los presione, que los amenace, que los acuse con los encargados? ¿No entienden de otra forma?

Aquí no me creo más que nadie, asumo mi papel con responsabilidad por más que no esté conforme con el bajísimo sueldo. Este último punto no va a condicionar mi desempeño. Respondo a órdenes, replico una, si no me parece de la mejor manera, y a veces suelo imponer mi punto de vista y otros no y cuando esto sucede no actúo con rencor. No quiero que el egoísmo o la indiferencia me conviertan en un frío número capáz de hacer cualquier cosa por mantenerme en un puesto. No veo enemigos ni fantasmas a diestra o siniestra a quien dominar en base a presiones o amenazas. Al final deseo que sea el compañerimo laboral el que se imponga bajo estos muros...

viernes, febrero 02, 2007

"Angie, la semi-metal"


La primera, y única vez, que la ví conversaba animadamente con un grupo de chicos y al poco tiempo se desembarazó de ellos prosiguiendo su marcha. Su figura era esbelta, sus facciones delicadas, sus labios finos, casi invisibles. Tenía un piercing sobre la ceja izquierda, un polo negro, desgastado, con la figura de Eminen y unos jeanes rotos que le daban un aspecto de adolescente desaliñada y rebelde. La seguí de cerca y ensayé un estúpido recurso: La llamé Diana. Ella me dijo que Diana era su amiga, obviamente que hablábamos de Dianas distintas pero eso no importaba... Me dijo que había salido del hostal donde se hospedaba, por esa noche, sólo para comer. Yo la invité a una pollería. Nos sentamos y se paró casi inmediatamente para ir al baño. Demoró cerca de veinte minutos, el mozo parecía impacientarse y le dije que no pediría nada hasta que mi acompañante retornase. Con el rostro lavado volvió con la novedad que no había luz en el baño de damas por lo que optó en ingresar al de hombres... Pedimos dos cuartos de pollo. Nuestro pedido llegó a los pocos minutos: enormes platos llenos de grasosas papas y un buen pedazo de pollo que por su aspecto viscoso me provocó ciertos reparos en hincarle el diente. Probé unas cuántas papitas y ella insistía en que comiese más... Yo prefería conversar. Su nombre era Angie y tenía 18 años. Se quedaba en un hostal a pesar de vivir a pocas cuadras del lugar lo que me pareció muy raro. Me dijo que si quería podíamos ir a una discoteca y luego ir a dormir a su hostal lo que me provocó una serie de malos pensamientos (¿por qué tan fácil se están dando las cosas?). Le dije que al día siguiente tenía laburo y le sugerí que porque no íbamos a descansar a su hostal y ella de manera desenfadada replicó: "Claro, no hay problema". Me quedé algo sorprendido por la respuesta... Le pregunte por su vestimenta y me manifestó que era semi-metal (para mis adentros: ¿qué rayos es una semi-metal?). Siguiendo el consejo de mi padre, aquel que reza más o menos así: "Pregunta lo que ignoras y pasarás por ignorante cinco minutos y sino preguntas pasarás como ignorante para toda la vida... " (Creo que destrocé el consejo...) y a boca de jarro con un tonillo inocentón le pregunté qué es eso de semi-metal y de manera didáctica, casi infantil, me dijo que era una persona a la que le gustaba el metal y el reggaetón (¡plop!). Me causó cierta hilaridad su respuesta pero a ello no pareció afectarle mi media sonrisa. Probé muy poco del pollo, al poco rato entró un niño vendiendo dulces y le ofrecí mi plato, Angie se levantó y lo acomodó en una mesa cercana ala nuestra para sopresa del mozo que tuvo que meterse la lengua allí donde el Sol no le da... Al poco rato ingresó un anciano pidiendo limosna y fue Angie, esta vez la que le dio su plato. Las papas, el pollo, era demasiado incluso para un tropel y el niño se hartó y Angie le preguntó que si quería llevarlo a casa para compartirlo con alguien más, el niño asintió. Angie le mandó a pedir una bolsa pero al parecer no le hicieron mucho caso al niño. Apenas vio al mozo, Angie con voz claray alta, como para que oyeran los demás comensales, le dijo: "¡Hey amigo, podrías por favor traerme una bolsita...!". El mozo dio media vuelta y regresó casi inmediatamente con la bolsa y luego Angie añadió: "¿Podrías llenar la bolsa con las papas y el pollo?". Algo incómodo el mozo accedió al pedido de su peculiar cliente. Al poco rato, Angie, pidió una bolsa más y le dijo que hiciera lo mismo para el anciano... Me dijo que tenía sed y que pidiera una gaseosa helada. Sólo traje una pues no tomo bebidas heladas de noche. Ella insistía: "¿qué piensas que te voy a pepear...?" (¡No!, claro que no pero por siaca...). Era asidua concurrente a una discoteca del Boulevard de San Juan y si quería que preguntara, si alguna vez iba por allí, por la mejor bailarina de reaggetón o de semi-reaggetón debería decir...

Salimos del lugar en busca de un lugar privado pero en el camino pareció retractarse. Estábamos a punto de entrar a un hostal pero se detuvo. Entonces sólo caminamos. En el camino la abracé, sentí su pequeño pecho latir junto al mío. Me dijo que sólo lo había hecho una vez, con su ex-enamorado, pero que no le había gustado en absoluto. Le dije que sólo podíamos "conversar" pero no creo que nadie con dos dedos de frente crea en ese discurso hoy en día ¿o sí? (sí). Dimos varias vueltas al parque. Comimos un par de gelatinas en una tienda. Me dijo que iba a estudiar para cheff, que hace un año sus padres pensaban mandarla para Italia pero que ella estaba muy enamorada y que por eso intentó suicidarse, me mostró las marcas en sus muñecas, ahora estaba arrepentida porque de aquel amor sólo le quedaron las marcas en las muñecas... Pidió una gaseosa, nuevamente insistió en que yo bebiese y otra vez mi respuesta fue negativa y me recordó que: "No te voy a pepear...". Salimos a darle una vuelta más al parque y yo por siaca insistí que sería lindo pasar la noche con ella y ella me replicó que no hacía eso por un pollito y si tenía algo más que ofrecerle... ¡Dios! No parecía de esa clase de chicas pero para seguirle el cuento le dijo que podía darle veinte soles... Pareció molestarse y me dijo que no era una puta y que le parecía poco y que sólo hacía eso por 70 soles (¿en qué quedamos?). Me desanimé totalmente, no por el dinero sino porque me caía bien, me encantaba su actitud de suficiencia, su aire rebelde, su aparente independencia y su actitud arrojada y hasta peligrosa. Esta noche no será...

domingo, enero 28, 2007

"Lanzado..."


Generalmente me gusta dar consejos y recibirlos... Cuando doy uno prefiero decirlo directamente a la persona interesada sin que el resto se entere y sobre todo si se trata de corregir algún fallo o informarle de algo que ignora por ser nuevo en la zona de trabajo. Pero, siempre hay un pero, hay quienes toman el consejo y lo siguen al pie de la letra, otros que parecen escucharlo pero a la hora de la hora lo olvidan u otros que, con harta suficiencia, prefieren no oir consejos... En todo caso trato que al darlo no suene pedante ni tiránico pues buena parte de los consejos se pierden porque son tomados como órdenes... Digo ésto porque yo he reaccionado algunas veces más con el hígado que con la razón... Por ejemplo cuando mi encargado me pide las cosas "por favor", las palabras mágicas, las hago sin chistar pero si otra persona, que se toma muy a pecho el poder, primero me baja la moral: "¡Áhhhhh la... Toda la vida!!!" seguida de una orden con mal talante, para que el resto se entere, lo primero que hago es ignorarlo y seguir lo que la conciencia y el sentido común me dicte (o mandarlo al diablo...). No siempre voy a seguir a pies juntillas un consejo, por más que quien lo diga cacarée estentóreamente, si éste carece de la base suficiente, es decir está dicho a la ligera por una cuestión personal o que pueda perjudicar mis funciones principales. Quien esgrime el poder no siempre tiene la razón pero hay que saber ser ecléctico y estar bien con Dios y con el Diablo por una cuestión de alturada convivencia laboral. Ayer un amigo envío un mail comunitario en donde dice que no obedezco las órdenes que recibo, pues claro cómo las voy a seguir si éstas están dichas con muy mala leche o tirada de los cabellos. Mi trabajo es serio y trato de hacerlo de de manera ordenada siempre pensando en el siguiente paso a seguir, no me gusta dejar las cosas a medias ni mal hechas porque sé que éstas, en caso de producirse, me van a ser sacadas en cara de manera escandalosa, sería "lanzado" en lenguaje del almacén...

martes, enero 23, 2007

"No es material, es más que eso..."





Hoy es el cumple de Verónica y por su inflamación al hígado la lista de prohibiciones es larguísima y como cancerbera de que toda aquella interminable lista se cumpla a cabalidad está mi madre... No puede ir al cine para evitar los gérmenes, no puedo comer alimentos grasos, tortas, bebidas gaseosas, entre otras... Vero es muy aficionada a las hamburguesas y ha tenido que dejar ese gustito en el recuerdo. Salimos a pasear, esta tarde, y visitamos centros comerciales, compramos un par de películas que veremos esta noche, por lo menos una. Una de ellas es "El Sexto Sentido", la otra todavía está en discusión pues se trata del film de Almodovar "Volver" que tiene que pasar primero por mi censura... Ayer se quedó impresionada con "Ghost". Días previos observamos la saga completa de Indiana Jones. Disfrutó horrores con "La Novicia Rebelde" con Julie Andrews. "My Fair Lady" y "Vacaciones en Roma" con Audrey Hepburn, una de mis actrices favoritas. Cinéfila me resultó y lo mejor de todo es que a su corta edad, 11 que cumple hoy, no se pierde detalle alguno de la trama.




Vero, además de sobrina, es mi ahijada y como ya dije en más de una ocasión es mi engreída y por ella doy todo. Me preocupa su salud física y mental. Le estamos dando duro a la epilepsia que sufre ya que viene desarrollando una vida normal. Tiene que corregir algunos aspectos en su educación pues las pastillas y los engreimientos le han conducido a un retraso en su aprendizaje.

El domingo, dos días antes de su cumple, celebramos una reunión en su casa de Villa el Salvador, una reunión sencilla pero bonita. Lo nuestro, me refiero a mi familia, no es material, es más que eso...

lunes, enero 22, 2007

Fugas y Evasiones..., de responsabilidad

Desde hace un par de semanas empezó una "fuga" del personal de la empresa donde laboro. Personas muy identificadas con diversas zonas o han sido cesadas o por motu proprio han decidido renunciar. Es una idea generalizada que el pago es exiguo y la estabilidad laboral o por lo menos una permanencia sostenida por estos lares se encuentra en el terreno de los cálculos y de las probabilidades. El sueldo mínimo en éstos tiempos para una familia con un número de miembros básico es una ofensa a la cordura. He visto chicos que después de trabajar en el almacén cogen una mototaxi para llevar un pan más a sus casas u otros que aprovechan los fines de semana para cachuelear como cobradores en una línea de buses o haciendo de albañiles en construcción civil. Los conflictos en casa son frecuentes y en muchos casos son los dos miembros, cabeza de la familia, quienes trabajan para sostener su hogar de manera decente. Vivir con un sólo sueldo es un suicidio por más que en la empresa te pinten la idea de que a tí te hacen el favor de emplearte y que si te sientes incómodo las puertas están siempre abiertas, total siempre va a existir alguien que, como para hacerte sentir culpable, haga el trabajo que tu dejas... La presión es constante, el sacrificio un precio diario que hay que pagar y la recompensa un golpe en lo anímico.

Cada tres meses firmamos un contrato cuya copia no es prometida y jamás entregada... La mayor parte de los trabajadores tienen un origen humilde, tenemos me incluyo, y hacen llevadera su existencia en base a un humor simple, chabacano. Poco a poco me he mimetizado con este grupo aunque al principio me resultó chocante no tener temas en común para una charla pues que sus intereses no eran los míos aunque ciertamente sus problemas no eran distintos a los míos.

Ayer domingo el calor estuvo insoportable. Organizamos un pequeño lonche por el cumple de Vero. De camino a su casa tomé unas cuantas fotos que para algunos resultarán familiares... Fiebre de domingo por la noche a causa del fuerte calor me fui a dormir temprano...

El lunes, hoy, fue un día negro en muchos aspectos, hubo varios yerros en el trabajo pero lo que me preocupa no es eso sino la falta de cohesión del grupo pues en lugar de que la responsabilidad fuera asumida por todos lo que se buscaban eran cabezas para endilgarles, a la mala (lanza, cuchilladad arteras, en fin, terrible espectáculo), todo el peso de la culpa... Hubo demasiadas cabezas...

martes, enero 16, 2007

"Sexo Placentero"

El calor arrecia, la piel parece crepitar como tostadas en el infierno, y día a día se ven chicas más lindas por las calles o ¿son las prendas más delgadas y más cortas las que le hacen lucir más atractivas...? Tampoco-tampoco podemos dejar de lado nuestra líbido, pues ni ciegos ni santos y menos tontos somos, que parece acrecentarse, hasta niveles inconfesables e inocultables, por lo anterior mencionado en esta temporada y que sólo una ducha fría o las responsabilidades diarias pueden aplacar porque después de todo soy, hablando por mí, un ser inteligente y no un instintivo animal. Me incomoda cualquier manifestación grosera, agresiva, impertinente en contra de una linda chica después de todo yo tengo hermanas pero siempre existen enfermitos, vulgarmente conocidos como "arrechos", que dan rienda suelta a toda su bestialidad contenida e irrefrenable; aunque debo de confesar que, ayer, me sorprendí perdido, hurgando con la mirada, dentro del profundo escote de una hermosa chica que no dejaba nada para la imaginación a inmediaciones del local de Irving, cuando reaccioné estuve a punto de ser arrollado por una motocicleta que apareció rauda e inesperadamente doblando la esquina que acaba de pasar microsegundos antes y lugar donde se encontraba tan agraciada y suspiradamente recordable chica, no podía retroceder ni detenerme así es que opté en acelerar el paso y la moto pasó sacando chispas por mi lado, exagero algo... Después de todo, soy un ser de carne y hueso... No sé que ideas cruzaran por la mente de una chica al calzarse de prendas tan sugerentes, trataré de ser práctico y conjeturar que lo hacen como única forma de sentirse cómodas y frescas ante los inclementes rayos del rey Sol a desmedro de nosotros, simples mortales, que sucumbimos a sus encantos en medio de devaneos y sofocaciones.

La sensación térmica es abrasante, te sientes como una tea humana y hacer cualquier tipo de actividad física, sea la que sea, te cubre de sudor de pies a cabeza... Digresión aparte, disculpen por ella, diré que es interesante como cada quien tiene una idea de lo que es el sexo placentero. Conversando con un chico que presume de ser el semental del almacén me confesó que sólo siente placer cuando eyacula y más nada. Que prefiere el sexo sin preservativo y que eyacula fuera para no embarazar a la chica en caso de que ella se encontrase en periodo fértil y que no hay fin de semana que no resulte "ganador" y con tal de conservar su bien ganada "fama" es capáz de levantarse "cualquier cosa"... Me pareció tan facilista, ramplona, su declaración, recordé lo que me dijo una amiga alguna acerca de los estúpidos "mete y saca". Por machos como éste nuestra especie está considerada, por ellas, por debajo del perro. Particularmente, prefiero los juegos previos, un fellatio o caricias, toqueteos, de toda índole nunca están de más... Yo disfruto cuando ella disfruta, dicen que el sexo no tiene reglas claras ni definidas y la sexualidad es cuestión de dos en plenas facultades físicas y mentales. Y que nunca debe faltar un preservativo para evitar ETS, no podemos estar jugando a la ruleta rusa, y que es tonto pensar que si no eyaculas dentro no puedes embarazar a una chica, la vida o la muerte pueden aparecer de inesperados modos. No soy partidario de los "choques y fugas" de fin semana porque creo que todo empieza con una amistad para llevar una relación a niveles íntimos y más disfrutables, prefiero una buena amiga, pase o no pase algo no me importa, a "cualquier cosa"... El sexo es importante mas no lo fundamental...

Ayer, como todos, tuve problemas para conseguir un bus que me trasladase al trabajo. Tuve que caminar algunas cuadras, abordar un vehículo que me dejo en camino y culminar mi peripecia con una mototaxi que me condujo hasta la puerta misma del almacén. Hubo poco trabajo y salimos a las dos en punto. Para regresar a casa habían pocas unidades de transporte y abordé el primero que apareció. Cuadras más adelante subió una chica que se me hizo familiar. La observé por segundos y luego caí en cuenta que era una chica que había trabajado como agente seguridad del almacén. Estaba acompañada de una amiga vestida de enfermera que bajo a pocas cuadras. Ella siguió hasta la Av. Canevaro y descendió de la unidad. Yo no lo pensé dos veces y bajé tras ella. De manera serena, yo que soy un manojo, le pregunté si había trabajado en el almacén, obvio que la respuesta fue sí pero no hallé otra forma de entablar conversación con ella. Mientras trabajaba en el almacén me pareció una chica muy amable que me cayó en gracia desde el primer momento en que la ví. Sólo me contentaba con darle los buenos días y verla sonreir devolviéndome el saludo, era una chica agradabisilíma. Despúes de casi cuatro meses, ayer, la volví a ver sin el uniforme se veía distinta, ahora se dedicaba a su real profesión, obstetra, en una clínica local. Al poco rato vino un vehículo que la llevaría a la clínica, alcance a despedirme y a preguntarle su nombre...