domingo, diciembre 02, 2007

"Cristina"

(Plaza Central de Huallanca- Ancash)


Hace casi veinte años que falleció mi abuela Cristina. Es increíble cómo pasa el tiempo... Acabo de llegar a casa y le pregunté a mi padre por mamá y me ha respondido que ha ido a la misa en recuerdo de la abuela organizada por una de sus hermanas.

Mi abuela era un pan de dios, recuerdo que me llamaba "Javicho", con su voz grave pero a la vez dulce, cada que vez me veía, cómo olvidarlo, lo tengo grabado por siempre. Tenía una sonrisa hermosa y afable, un cutis aterciopelado y sin ninguna arruga. Sus cabellos cortos parecían una pompa de algodón y que contrastaba con sus hermosos ojos negros que se achinaban cada vez que sonreía. Sus manos eran blanquitas y recubiertas de pequeñas pecas que llamaban mi atención cuando niño.

Sufría de diabetes y su aspecto se había desmejorado mucho. En mi décimo cumpleaños recuerdo que me compró un helado mientras descendíamos por una empinada colina de Chorrillos. Ella caminaba muy lentamente apoyada del brazo de mamá. A las dos semanas entró en un coma profundo y al mes falleció.

A mi madre la crió su abuela materna en un pueblito de Ancash llamado Huallanca, un lugar con mucha historia y que el tío Mauro Aquino Albornóz, hermano de la abuela, se encargó de plasmar en un libro: "Yarupajá". Mi madre fue hija natural y por el machismo imperante de entonces se decidió que quedara bajo la tutela de su abuelos, Demetria y Téofilo. La abuela Cristina contrajo nupcias con el abuelo Valentín y se fueron a vivir a Barranco y luego a Chorrillos, tuvo con él cinco hijos.

(Retrato de la bisabuela Demetria, pintado por el tío Mauro Aquino Albornóz, Lima 1973 )

Mi madre, vivió los primeros ocho años de su vida en este agradable pueblecito lejos de la bonanza vivida décadas antes. No conocía a sus hermanos. Mamá me contó cómo ordeñaba a las vacas y comía queso recién preparado acompañado de un tazón de café humeante. A pesar de que vivió sólo ocho años bajo aquel cielo, entre azulado y plúmbeo, tiene un amor profundo hacia este lugar y lo visita cada año en Julio.

Cuando los abuelos se mudaron a Lima se establecieron en Barranco. Los hijos mayores seguían estudios universitarios en San Marcos y en Bellas Artes. Mamá iba a visitar a su madre pero siempre volvía donde los abuelos. Que sensación extraña sentía cada vez que iba a visitar a su madre, sentía que la quería pero no con la misma fuerza que con la que quería a sus abuelos. Cuando murió la abuela Demetria quedó muy dolida, aún conservo las fotos donde puedo ver a mi madre con los ojos hinchados por el llanto, con un vestido negro que no podía ocultar su avanzado estado de embarazo, Mila, mi hermana mayor ya estaba en camino. Mi madre tuvo la valentía de criar sola a su hija hasta que conoció a mi padre. Mila fue nuestra hermana mayor y la quiero tanto o más que a mis otros hermanos.

(Funeral de la bisabuela Demetria. Mamá, la primera de la derecha y al fondo, mismo lado, la abuela Cristina)


La noticia del fallecimiento de la abuela Cristina, la trajo el tío Víctor, el menor de los hijos de la abuela. A mi madre le afectó pero no tanto como cuando murió la abuela Demetria, a quien consideraba como más que una madre. Yo jamás conocí a la bisabuela Demetria más que por fotos o retratos pintados por su hijo Mauro pero sí y muy bien a la abuela Cristina y me dolió mucho su muerte. Más que dolor yo diría incredulidad, ver el cuerpo de mi abuela a centímetros pero sin la chispa de la vida, que extraña sensación y ver muchos rostros de tristeza en derredor... Las primas Miluska y Katherine llorando a mares durante el cortejo pues la querían mucho y el momento más triste cuando sus restos son introducidos en el nicho, provocando desesperación, desenfreno mustio indescriptible, crisis inmanejables...

Prefiero recordarla sonriendo, con esa sonrisa única que le iluminaba todo el rostro y que transmitía un halo de paz como el de un ángel camino al Cielo...

sábado, diciembre 01, 2007

"Haz el bien y no mires a quien..."

Hoy fue un día realmente pesado. El Cachorro salió a comer a las once y media de la mañana y yo a las doce y media porque el día pintaba para largo y ya no estamos para sacrificios absurdos. Mi cabeza estuvo a punto de estallar con n devoluciones. Mientras otros se preparan para recibir una estupenda Navidad nosotros hacemos las labores de los ayudantes de Santa Claus... Muy a mi pesar tuve que dejar a los chicos trabajando. Recíen me acabo de enterar, hace un ratito, que todos fueron enviados a apoyar a otra área y su horario de salida estará determinado por los requerimientos de esa zona. O sea que los chicos pueden llegar fácilmente a la medianoche...

Esta mañana recibimos una marejada inconmensurable de mercadería, y los chicos estuvieron batallando duramente. Enorme sacrificio desplegado el día de hoy, y para finalizar son enviados en masa a otra área, eso es terrible. Antes éramos los más odiados por el super-supervisor, casi siempre nos mandaban a apoyar a otras áreas. Creo que les conté alguna vez de los padecimientos sufridos descargando inmensos containers. Nuestro trabajo no era fácil y teníamos una tarea extra que era realmente agotadora físicamente. Cuando cambiamos de encargado las cosas mejoraron y nos dieron nuestro lugar: dedicándonos plenamente a nuestra labor central. Pasamos de ser los apestados, los más odiados, a los más queridos... Es absurdo pero es cierto, mientras que al otro encargado le ponían piedritas, rocas y montañas en el camino al nuevo encargado hasta alfombra y ascensor... La verdad es que sufrimos mucho y todos parecen olvidar esa etapa, varios chicos renunciaron porque el trabajo era realmente asesino. No somos las bella donas del almacén, al fin y al cabo creo que somos peones de un tablero giratorio, a veces nos va bien y otras mal...

Hay cosas que no entiendo o que me cuesta entender... Es la facilidad con que nos pueden juzgar y poner a todos en nuestra contra, al final creo que la verdad saldrá a la luz... Las palabras como el viento, las palabras como el más noble vehículo de la comunicación o la más poderosa arma para tergiversarlo todo. No se ama lo que no se conoce como tampoco se puede opinar sobre algo que no se tiene mayor información de las versiones existentes. Fácil es caer en la generalización y la unilateralidad si sólo se tiene información de una de las partes y ésta detenta rencor de por medio y mala leche. No estoy de acuerdo con los antagonismos y menos cuando son forzados a tal grado que distorsionan la realidad de las cosas. "A él le creo porque es mi amigo...", así no funka el Mundo...

Me incomoda llamar y que me contesten de muy mala gana, me incomoda pero no por ello voy a guardar rencor a esa persona porque tengos cinco dedos de frente y sé que su problema no es el mío. No soy egoísta pero hay mejores modos de enfrentar las situaciones que generando realidades alternas, conflictos con fantasmas, desinformación y desunión. Bueno, mientras el Mundo sea Mundo y seamos ciegos por voluntad propia las cosas no cambiarán. Sólo hay alguien que puede juzgar y es la propia conciencia, y la mía está tranquila... Haz bien y no mires a quien, siembra vientos y cosecharás tempestades...

viernes, noviembre 30, 2007

"Ya no hay peligro..."

¡Qué día pardiez! Pensé que la había "regado" pero no fue así... Consternado, totalmente resignado a recibir una severa reprimenda bajé las escaleras. Martín al verme me preguntó: "¿Ya te vas?" y yo por dentro: "Si, me voy a la... Meca". No sé por qué rayos no puedo controlar mis nervios. NOTA MENTAL: "Debo leer los correos, no hay excusas que valgan". Totalmente azorado, con las mejillas recalientes y con el orgullo regado por los suelos fui en busca de mi destino y encontré, inesperadamente, rostros risueños ¡¡¡¡¿qué paso?!!!! ¡Exijo una explicación! Como en la tradición de Palma: "¡Eh! Señores..., ya hizo fuego el cañoncito..., puntería baja..., poca polvora..., proyectil diminuto..., ya no hay peligro..., examinenlo"... ¡Ufffffff...!

Casi todo el día estuve eufórico, con la adrenalina al cien por cien pero esta se detuvo en secó cuando me enfrente a esa terrible situación. Quedé bloqueado, no ataba ni desataba y el "Cachorro" para mi disgusto me dijo que yo era el culpable pues estaba viendo ese tema...

Salí a comer a las doce y media del día, hablé con Vladi y le dije las cosas tal cual, no puede caer en el sacrificio o en el suicidio comiendo a las tres o cuatro de la tarde. Ya había tenido algunas molestias días previos asi es que no quería arriesgar demasiado. Primero es la salud...

Se convocó a una reunión al finalizar el día y dije algunas cosas que espero que hayan tenido acogida de lo contrario fue en balde, espero que no. Menos mal, para mi tranquilidad y alegría, los chicos colaboran, algunos más que otros. Sólo tengo un problemilla con una persona que hace un trabajo desordenado y es un cabeza dura pues no entiende razones por más que trate de comprenderlo. De Roi no me quejo por que es el más pilas, no se corre de nada y está dispuesto a hacer todo lo que le diga. Ronny también es uno de los más colaborativos, descargando en buena parte la pesada tarea diaria. Puedo confiar en ellos porque sé que no me van a defraudar. No soy de ordenar ni pedir las cosas imperativamente, no he llegado a ese extremo y graciass a Dios que todos se muestran dispuestos a ayudar. Pero aún estamos fallando en las coordinaciones y en la forma de pedir las cosas. Hay quienes toman lo que dicen sus compañeros como una orden y las desoyen por cuestiones meramente personales, son casos aislados pero manejables. Me faltó a incidir en el tema del respeto, sobre todo en las personas que detentan cargos y cierta jerarquía sobre el resto por una cuestión mas funcional que meritoria, no tienen maneras de pedir las cosas y al mínimo error humillan al que lo cometió, no me banco eso. Todos podemos cometer errores y tenemos que apoyar en la solución más que caer en la fácil crítica después de... Me chocan las poses de las personas que se ufanan de su cargo y gritan o levantan grandes voces para dejar sentada su posición o supremacía sobre el resto, la inmodestia. Que a todo lo que diga le buscan el lado negativo, no me banco eso por que se escapa a lo laboral y va al campo de la aprensión meramente subjetiva. Me siento tranquilo cuando doy las gracias a alguien después que cumplió con algo que le encomendé, lo digo de manera sincera, por más ocupado que me encuentre, me satisface eso, ver el esfuerzo individual pensado en pro del grupo, como una pieza más de un complicado reloj suizo.

martes, noviembre 27, 2007

"El Mundo está hecho de cosas simples..."

Esta tarde me sentí invadido por la confusión, la contrariedad, definitivamente no estoy dotado de una espada del augurio que me permite ver más allá de lo evidente aunque este se encuentre a dos pasos de mis narices... Me jode equivocarme y me jode aún más reconocer que me equivoqué... Lo podría tomar deportivamente pero no puedo, por los menos a estas alturas no puedo hacerlo. Sumido en la ofuscación me dirigí al comedor. Ya un grupo de amigos se encontraba merendando y eso que eran casi las tres y media de la tarde. Fui un ratico al baño y me di un remojón tratando de aclarar mis ideas y recuperar la coherencia. Ramitos me preguntó sobre alguna novedad y recibió una respuesta cortante, la verdad es que no me encontraba de humor más que para soltar un par de frescas al primero que me hiciese una pregunta necia...

Mientras almorzábamos, Walt, fiel a su costumbre, monopolizaba la conversación y trataba de meterme en la misma obteniendo respuestas monosilábicas de mi parte ("Walt, no jodas y por favor no me metas en tu mundo aprensivo, surrealista y simplón", pensaba por dentro). Terminé de comer y me cambié de mesa. Al poco rato llegó "La Vieja" y se sentó frente a mi con su charola de comida. Yo apoyando los brazos en la mesa y sobre ellos mi cabeza procuré descansar. Roi me preguntó que si tenía sueño y le respondí que no. "La Vieja" no pronunció ninguna palabra. "La Vieja", como solemos llamar al bueno de Luis, es una buenísima persona, valga la redundancia, un pan de Dios. Sencillo, afable, obediente y colaborativo. Rompió mi mal humor con cosas básicas, sin querer me dio en el ego, me dijo que había leído lo que había escrito y a partir de eso empecé a hablar hasta por los codos, creo que cuando me dan por el lado correcto (sin alusiones sexistas ¡éh! que no tengo esas costumbres) me transformo en otra persona, irreconociblemente comunicativa. Hice un breve resumen de la forma como escribo y me hizo sacar a la palestra las cosas que últimamente había leído. Fue una especie de catarsis en vivo y en directo. Ya me había pasado de la hora de refrigerio asi es con el dolor de mi alma y dejando una conversa de lo más agradable a medias, me dirigí a mi lugar de trabajo con el ánimo cambiado.

El Mundo está hecho de cosas simples...

domingo, noviembre 25, 2007

"Para todo lo demás existe Mastercard..."

La mañana empezó tierna. Sentí pasos subiendo la escalera de caracol, mi habitación está en el segundo piso a un lado de la misma. Oí voces también, parecían las de mis padres, me extrañó la hora: Eran las cinco con treinta de la mañana pero el cielo, como pude corroborar a través de la ventana de mi cuarto que colinda con un pequeño patio, se mostraba clarito a pesar de una tenáz neblina. Y luego que oigo los mismo pasos subir escalones pero ahora con dirección hacia el tercer piso y la voz de mi padre, la reconocí plenamente, cantándole "Las mañanitas" a Daniela, su nieta, por su cumple... Me conmovió ese espectáculo... Y sólo lo oí, je je...

Ayer hablé con Vladi y le dije que hoy, domingo, no iba a ir a trabajar pues durante la semana he llegado tarde a casa y he dejado ver a gente que quiero. Le pregunté que si era obligatorio venir y me ha contestado que nadie está obligado a hacerlo, no sé si lo dijo por una cuestión de cortesía o por salir del paso pero yo le tomé la palabra ipso facto, como para no darle tiempo a una retificación, y le dije ya con aplomo que no venía y que quería dedicarle el domingo a mi familia.

Anoche me enteré que hoy Daniela cumple años (olvido involuntario) y que su mamá, mi hermana Chris, había llamado a Elisa para que viniera con sus hijas ya que le habían preparado una pequeña reunión a Danielita. Elisa es mi hermana mayor y Villa el Salvador, un distrito con el que me visto muy ligado últimamente. Elisa se mudó para allá hace casi ocho años. Me causó mucha pena que se fuera con Verónica, mi engreída, que aquel entonces tenía tres años, Karina estaba en camino y Vale no existía, ni en proyecto... Con Verónica me une un gran vínculo, me encariñé demasiado con ella. Era una bebita hermosa, blanca como la leche, unos ojos y cabellos azabache y, unos hoyuelos que se le marcaban cada vez que sonreía... Todos se quedaban encantados con la preciosa nena y me preguntaban si era mi hija y yo que no. En ese tiempo tenía más tiempo libre que ahora, estudiaba por las noches y dedicaba gran parte de la tarde a Verónica. Yo le vi dar sus primeros pasos, hecho que me produjo gran emoción.

Un día mi madre nos comunicó que había comprado un terreno por Villa el Salvador y que tan pronto como construyera se mudaba para allá con su familia. Me causó gran pena. Era común despertar y escuchar la voz de Vero decirme "Chavé, Chavé..." (Javier) y la sola idea de no tenerla cerca me angustiaba. En los últimos días que estuvo en casa, pasamos mucho tiempo juntos, salía a pasear con la nena por el parque. Varias veces la llevé dormida a casa.

Recuerdo a mi hermana cargando todas sus cosas en un vetusto camión de madera e irse. Ese día no la pude acompañar. Sólo vi a Vero sentaba sobre las rodillas de sus padres llorando, no quería irse, se me partió el corazón... Cada vez que llamaba a casa, lloraba y decía que quería regresar a su casa de San Juan, yo no sabía que responderle. Ir a Villa el Salvador me parecía ir a otro mundo, casitas de un piso o dos rodeadas de arena. Las visitas acababan mal pues Vero se ponía a llorar cada vez que me iba, y no me quedaba otra que hacerla dormir para luego irme. Y ya en casa llamaba a mi hermana para vez como estaba.

Cuando tenía cuatro años sufrió de un repentino estado de ausencia, una manifestación de epilepsia. Su padre la levantó en brazos, mi hermana fue con ella. Y yo me quedé con Karina, mi nueva sobrina de escasos meses. Me angustiaba la idea de que lo peor hubiese llegado para Vero. Pero como era posible que una niña tan sana en apariencia tan llena de vida de pronto quedara como desconectada de este mundo. Recuerdo a mi hermana gritar a su esposo: "¡Samuel, qué le pasa a mi hija..." y a mi cuñado levantarla a toda prisa y llevarla al hospital. Las horas pasaban y la angustia crecía. Le preparé su biberon a Karina que hasta ahora se había portado muy bien. Pero yo me hallaba preocupado pensado en lo que le había a Verónica. En casa nadie contestaba. Mi mamá llamó más tarde y me dijo que Vero se iba a quedar en observación en el hospital por unos días.

En aquellos días no sabía cómo actuaba la epilepsia sobre las personas, yo la asociaba con las convulsiones pero había otras formas de mostrarse. Pasado el susto pero ya con el diagnóstico claro, acompañaba a Vero a sus citas en el hospital. Le había sacado tantas muestras de sangre que las enfermeras se quedaban impresionadas cómo esta pequeñita de cuatro años se remangaba y esperaba tranquila a que le clavaran la aguja sin exteriorizar miedo ni dolor ante el pinchazo. Los encefalogramas era algo más pesado pues le engominaban la cabeza y le colocaban unos diodos, y ella de lo más divertida. Al comienzo todo era llanto y pataletas ante los médicos y enfermeras pero después era ya toda una autoridad. Sin embargo, nos confirmaron que esta "enfermedad" la acompañaría por toda su vida. Empezó tomando jarabes y luego unas amargas pastillas que apenas podía pasar. En las citas al hospital llevando a Vero, conocí a mucha gente con la misma afección en diversos grados. La doctora de Vero era una gordita muy simpática que me explicaba todo al respecto.

Creo que por esto de Vero me volví más hogareño, a pasar más tiempo, dentro de lo posible, con mi familia. A visitar con religiosidad cada domingo a mi hermana y compartir momentos con mis sobrinas. Vero ya tiene casi doce años y es una niña hermosa, es bien tierna. La epilepsia, los medicamentos, los excesivos cuidados de su madre, le han provocado algunos problemas en la escuela. De niña era muy inteligente, despierta pero ahora no marcha bien en los estudios. Después que llegó Karina, vino al nundo Valeria. Idéntica a Verónica. Mi hermana no podía atender a todos sus hijos como quisiera, la economía le estaba jugando una mala pasada. Así es que acordamos que Vale, estudiaría en San Juan de lunes a viernes, aquí no le faltaría nada, y el viernes mismo regresaría a su casa. La niña se adaptó bien. A Vero le chocó mucho desprenderse del hogar de los abuelos y mudarse a su nueva casa. Valeria es una niña sumamente inteligente. Va a al colegio, hace sus tareas, come rápido y me alegra la vida. Los viernes va a su casa en Villa y se divierte a mares con Karina y Verónica y el domingo la traigo a mi casa de San Juan sin que éstos cambios la afecten. Considera su casa tanto a la de Villa como a la de San Juan pero contando con una sola familia, una enorme familia, que aunque separados por la distancia... (me sonó a Don Francisco, je je). Adoró pasar buenos ratos con mi familia, el dinero no me importa...

viernes, noviembre 23, 2007

"Gastritis segura"

Hoy sí que sentí gran admiración por el Cachorro, se bancó hasta las cinco de la tarde y sin comer. Yo salí a merendar pasadas las 3 y 40 a insistencia, empellones y gritos (tiene voz estentórea para su defensa) del mismo Cachorro...

Tenía la vejiga a punto de estallar. Me desplazaba raudamente con automatismos por los largos pasillos del almacén con la desazón clavada en las entrañas y las ideas flotando por encima de sétimo cielo. Cuando llegué al comedor algunos quisieron gastarme bromas pero no estaba de humor para escuchar sandeces. Estaba preocupado por el Cachorro. Metí mi taper con comida al horno y me fui al baño a finiquitar con el pendiente... Abundante agua corrió por mis rostro en un afán estéril por despertar de este día de pesadilla.

Creo que no tardé más de media hora en comer, no le hallé el gusto al lomito que mi madre me había preparado por la mañanita. Poco a poco el comedor se fue vaceando y sólo quedamos dos. Terminé de comer y Jordi, un buen amigo y colaborador, me hizo compañía hasta la zona de trabajo.

Ahora mi paso fue mas pausado, conversábamos de cualquier cosa como para aligerar el mal rato. Cuando llegué a la zona vi al Cachorro prácticamente ahogado en mercadería por devolver y haciéndose trizas el cerebro tratando de cuadrarla.

Vladi se daba cuenta del supremo esfuerzo del Cachorro pero no le dijo nada... Obvio que no, pues estaba aquejado por una faringitis in extremir aguda que le hacía parecerse a Marlon Brando en "El Padrino".

Sus ojitos recorrían en uno y otro sentido la mercadería. Se paraba,cogía algunas cajitas, veía los códigos y sentaba frente a la computadora para enviar un correo. El Cachorro lucía fatigado pero no por eso cejó al momento de cumplir con sus tareas y yo sin poder ayudar, sientiéndome una nulidad. Entré en Shock al verlo así, no me dieron ganas de hacer nada. Sentí gran desasociego. Una tristeza "tristísima" se apoderó de mi...

Llamé a Lizzy y como siempre recibí una respuesta acorde a lo solicitado, es re-amable y siempre dispuesta a absolver cualquier duda que le plantee. Aunque debo de reconocer que soy un pésimo alumno, la profesora es magnífica pero no creo estar a su altura... Y doy gracias a Dios que no es de las maestras que agarran a coscorrones a los malos estudiantes porque sino tendría la cabeza hecha una chirimoya. ¡Gracias teacher!

Bueno, ya me dio sueño, leeré un par de páginas de la "El vuelo de la ceniza" de Alonso Cueto y luego me iré a dormir. Vale ya no está, su mamá se la llevó a casa. Bueno, no está mi princesa, la veré el domingo...

jueves, noviembre 22, 2007

"Me como las uñas ..."

Hoy prácticamente me escapé... Le dije a Vladi que me iba y no le di derecho a réplica... La verdad es que me dieron ganas de irme desde muy temprano, por un momento, durante el día, sentí que la cordura se me iba de las manos pero respiré hondo y recuperé la serenidad, una serenidad tan esquiva últimamente...

Llegaba a casa a las once de la noche o más, y ya todos estaban durmiendo. Apenas veía a Vale en la mañanitas antes de salir al laburo, y hoy que volví "temprano", ocho y media aprox, le llevé un pollito con papas y comimos hasta hartarnos. Para mis papis les compré un video de "Tizoc". Qué bien se siente dar y no esperar nada a cambio, un gesto basta, yo contento con verlos.

Las cosas en la chamba se están complicando... Me explico, yo sólo era un convidado de piedra pero Vladi me ha dicho, esta misma tarde, que en teoría yo soy el segundo en la zona y esa idea no me cuadra. Ignoro tantas cosas y las pocas cosas que conozco es de manera muy superficial (¡help!). Y encima que me ha dicho que si falta alguna vez yo tendré que suplirlo en las reuniones de encargados, me como las uñas de nervios... ¡Uy!, ya imagino eso, un coro de imberbes rodeando al todopoderoso que con sólo una mirada podría fulminar a cualquiera. No sé cómo tome "El Cachorro" todo esto pues el era el segundo natural en la zona.

Mejor no pienso más en ese respecto, leo un rato y luego me voy a dormir...

domingo, noviembre 18, 2007

"Patience..."

Semana realmente dispar, con sentimientos encontrados y la presión al más alto nivel... Esta semana me han puesto a prueba en el laburo y no creo haber aprobado todas las materias... Lo que más puedo destacar son aquellos instantes álgidos, todavía siento a flor de piel aquel momento en particular cuando todos estaban sobre mí, eufemísticamente hablando, pidiéndome cosas y yo sin poder atenderlos a un mismo tiempo. Quería estallar y mandar todo al diablo, sobre todo cuando Walt gritó tratando de ponerme en evidencia, una particularidad muy suya, ante Vladi. No sé por qué me dio por llamar a Vladi y decirle de que esa no era manera de dirigirse hacia mi ya que estaba ocupado haciendo una tarea y que no podía dejarla a medias para hacer otra que de todas maneras iba a hacer en algunos minutos más. Vladi, "cancherazo", me dijo que no le hiciera caso, que continuara con lo que estaba haciendo y que no me molestara. En aquel momento mi cabeza parecía a punto de echar vapor como tetera hirviente y me dieron ganas de llorar por la rabia contenida y yo que miro al costado y que veo al "Cachorro" observándome con escudriñadora atención tratando de leer algo en mi mirada, lo esquivé, voltié la cara y seguí con mi labores en la computadora con los ojos humedecidos y algo contrariado. Me acordé de Vladi y de sus momentos cuando debería perder la paciencia y que en lugar de estallar se pone a tararear una canción harta escuchada por mi. Quizás debería seguir su ejemplo cuando todos quieren cosas de mi, taponearme los oídos, tarararear una canción agradable y seguir con lo mío, dejando de lado la presión. Convencerme a mi mismo de que no puedo ayudar a todos a un mismo tiempo para no frustarme. Seguiré el consejo de Lizzy de delegar algunas funciones, algo que ya sabía pero que olvidé en el camino, que me resultan casi imposibles realizar. Fácil sería inventar datos pero esa no es mi forma de proceder, no me gusta mentir ni que me mientan en el laburo, en la casa, en cualquier parte...

Estas temporadas son terribles y recargadas de trabajo. Ahora estoy al otro lado de la vereda, por así decirlo. El año pasado mi tarea era simple pero no por ello menos importante. Ahora tengo mayores responsabilidades y resulta necesario tomar decisiones a cada instante y algunas veces inconsultamente, aplicando el criterio, cayendo en la manipulación o algo peor...

Recuerdo a mi anterior encargado hecho un pichín, rojo por la rabia, gritando y apurando a todo el mundo. A él lo presionaban y transmitía esa presión de distintas maneras y, a algunos les tocaba las de perder, yo no tuve demasiadas desavenencias con él. Pero trabajar con presión, y sobre todo con una presión autoimpuesta, conlleva a cometer errores, no se puede correr sin tropezar sobre todo si se corre sin estribos...

Domingo por la mañana, espectando "Gilda", una antiquísima película de una mujer bella como ninguna y manipuladora como cualquiera (¡Upss!, no fue mi intención caer en la generalización, sorry pues...). Con un protagonista duro en base a las asperezas de una vida llevada al azar pero que al final le juega en contra cuando encuentra a alguien de su misma calaña y catadura. Imperdible pela y te deja esa sensación, flotante, de que existan muchas mujeres como Gilda jugando, valga la redundancia, a un doble juego...

Domingo tranqui por donde se le mire, ¡Uuuy, mi habitación!, me va tomar horas arreglarla. La alfombra está echa un asco, hace varios días que no limpio y un polvillo blanco, dictador, se ha depositado en cada uno de los muebles. Bueno, al mal paso darle prisa asi es que empezaré por buscar mi cama perdida por algún rincón de esta vorágine tempestuosa llamada "habitación mía", pero escuchando música y tarareando canciones agradables como para expectorar malos momentos y fantasmas de un pasado reciente pero perfectamente olvidables, por necesidad y deseo... Más tarde iré a buscar a Valeria, jugaré con Vero y con los animalitos de Karina, mis tres adorables sobrinas que viven en las arenas de Villa el Salvador.

viernes, noviembre 16, 2007

El Cielo de Verónica...

Una furtiva lacrima
negli occhi suoi spuntò...
quelle festose giovani
invidiar sembrò...
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?

M’ama, si', m'ama, lo vedo, lo vedo...
Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!..
I miei sospir confondere
per poco a’ suoi sospir! ...
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei a suoi sospir...

Cielo, si può morir;
di più non chiedo, non chiedo
ah, Cielo, si può morir;
di più non chiedo, non chiedo
si puo' morir...
si puo' morir...
d'amor!

El domingo pasado salió un Sol espléndido, el cielo estaba azul. Verónica quedó extasiada contemplando el firmamento y se puso a fotografiarlo. Para ese día estaba programado el paso del Señor de los Milagros por las calles de mi barrio y mucha gente, desde temprano, estaba adornando pistas y fachadas para darle la bienvenida al Cristo moreno. Aquí unas instantáneas de todo lo que paso a través del lente de Verónica.

jueves, noviembre 15, 2007

"ZzZZzzzzzzzzz..."

¡Qué día! ¿Pueden haber peores? Si las probabilidades no fallan la respuesta es un sí rotundo... Agotado, físicamente y mentalmente, con sólo ganas de llegar a casa, darme un duchazo tibio y dormir, dormir, dormir... Tenía hambre y poco antes de llegar a casa hice una parada en la tienda de Jorge y le pedí una galleta. Todos mis movimientos eran mecánicos, como en piloto automático y con los párpados a punto de caer rendidos ante una pertináz somnolencia. Jorge veía con atención en la tele un programa de deportes acodado sobre una vitrina, le interrumpí con mi solicitud, y presuroso fue a atender mi pedido. Parecía alegre, tal vez habría tenido un buen día, si comparamos ¿cualquiera no...? Luego de pagarle le di las gracias, cuando giraba con dirección a la puerta de salida una pregunta quedó flotando en el aire: "¿Y quién gana el domingo?" y yo despistado, como de costumbre, repliqué "¿y quién juega...? ¡Perú!..., claro, seguro que gana...Ojalá", esbozando una tibia sonrisa y sin ánimos de seguir con la plática. Nunca he sido fanático de ningún equipo en particular, pero creo que no me he perdido un partido de la selección peruana por más que ésta gane o pierda. Obvio que contento cada vez que gana y las más de veces refunfuñando por una pésima presentación.

Son 11:27 de la noche y estoy cansado pero no quiero dormir. A pesar de la hora Vale está despierta y sentada en la alfombra observa la tele, no le digo nada. Quiero escuchar algo de música pero seguro me va a pedir que la apagué, no importa lo voy a intentar... Apenas la puse y me ha dicho: "No hagas bulla". He bajado el volumen y escucho muy quedito "Che asolto!", una hermosa canción y luego "Una furtiva lágrima", me encantan esas canciones.

Todo lo que pasó en el día me parece tan lejano pero recuerdo con claridad algunos hechos anecdóticos... Estuve a punto de ser atropellado por una enorme maquina de contrabalanceado... Nota mental, "no debo correr sin antes mirar a la izquierda y derecha...", qué vergüenza con el operador de esa máquina que me riñó pero con muy buen ánimo, y yo con cara de bobo: "lo siento amigo". Perece que todos se hubieran puesto de acuerdo para hacernos pasar un mal día. "El Cachorro", hoy estuvo de pésimo humor y refunfuñaba cada vez que alguien se sentaba en su computadora. A él le gusta "presionar" a las personas, apurarlos con sus gritos agudos y destemplados, aún a mí me presiona pero salta en mi defensa cada vez que alguien me presiona, ¿contradictorio no? o no querrá que nadie usurpe sus funciones, je je je.

Nada, ya es tarde, mejor dejo de escribir, apago la compu y me voy dormir...

martes, noviembre 13, 2007

"Después de la tormenta , la calma llegará..."

Después de la tormenta viene la calma..., pero cómo tarda... Hoy me siento con la conciencia enturbiada, con el peso de la culpa sobre mis espaldas, me dejé llevar por un exceso de confianza y lo que en un primer instante me produjo gran satisfacción más tarde se convirtió en decepción. En decepción conmigo mismo por confiar demasiado en las personas. Ayer hablaba sobre la infalibilidad y hoy he comprobado, experimentando en carne viva, que sólo se puede tender hacia ella más no alcanzarla, somos humanos y por ende proclives al error y a la culpa... Aunque también soy consciente de que no debemos excusarnos en nuestra condición humana y mortal para equivocarnos y recaer en lo mismo. Sólo Dios y los imbéciles no cambian, dicen, y yo no me siento ni tocado por la gracia divina ni me considero tan bobo como para volver a cometer los mismos yerros ¡Dios!, qué terrible se siente cuando sabes que hiciste algo mal y lo peor es que pudo evitarse, eso es lo que más jode.

Bueno, ya pasó y espero para mi tranquilidad que no vuelva a ocurrir. Ya estoy en casa y apenas llegué mamá me reprendió por dejar a Vale despierta hasta altas horas de la noche. Anoche me fui a dormir, y me olvidé de ella... ¡Uy, qué mal padre postizo soy! Ella bajó del tercer piso, luego de jugar con Daniela, a la once de la noche. No sentí cuando entró a mi habitación. En la madrugada la oí llorar, encendí la luz y fui hasta su cama. Le pregunté por qué lloraba y me dijo que había "soñado de terror". Me acosté junto a ella, hasta que se calmó y se quedó dormida. Vale es como mi norte, mi tranquilidad en la tormenta, una pequeñita que adoro como si fuera mi hija y que me reta cada vez que llego tarde, se molesta conmigo pero luego me perdona... Me cuenta con mucha gracia lo que le pasó en el día o me lleva, prácticamente a rastras, hasta la tienda de la esquina para que le compré algún dulce. Ahora ve tranquila, recostada de pancita y con las manos sujetando su rostro, la tele. Le pregunté que si tenía tarea y me ha respondido que ha hecho toda su tarea... ¡Dios!, qué tranquila se le ve, para ella los problemas no existen y las pesadillas o malos sueños se borran con una poca de ternura.

lunes, noviembre 12, 2007

"Infalibilidad..."

Ya me estoy acostumbrando a los días malos... Mañana arde Troya, espero que el fuego sea controlable, no creo que quepamos todos en la misma hoguera... Bueno, una raya más al tigre no hace gran diferencia. Aparentemente todo estaba controlado, a diferencia de otros días el panorama de hoy se mostraba despejado, apacible, pero en el último instante, como para llevarnos de zopetón a nuestra realidad, a nuestra triste realidad, aparecieron aquellos fantasmas que nos vienen persiguiendo por buen tiempo: los errores, como para restegrarte en la rostro con pertináz insanía que la infalibilidad no existe, que es sólo una quimera. Bueno, pero para hacer de abogado del diablo diré que el error no fue nuestro pero igual nos afectó, o sea que hasta de casualidad nos perjudican. "El Cachorro", sonreía burlonamente. Yo preferí irme a comer porque sabía que eso pintaba para rato. Se arregló pero mal, es como tapar un chupo a punto de estallar con baba... La risa de "El Cachorro" desapareció un instante cuando "La pequeña maravilla" le tiró el fono y echando chispas se dirigió hasta su silla mientras mascullaba adjetivos "descalificativos" irrepetibles. Yo seguía sentado en mi lugar tratando de ponerme al día con lo que me quedó pendiente de la semana que pasó. Dieron las siete y pronto las ocho y un nuevo "escándalo" estalló como para ponerle colofón a la noche. Bueno, esa es otra historia que recién empieza, parece un culebrón... Veamos que pasará. Sino entendieron nada de lo que les dije, mejor...

sábado, noviembre 10, 2007

"Al Pinchismo..."


Bueno..., diré mejor malo, se acerca más a como me siento (feel)..., para mí, hoy, fue un día pésimo con P mayúscula y en grado superlativo. Aún no logro dominar la presión, me hace falta esa actitud tan "al-pinchista" y "cancheril" o "cacheril" de "Cachorro" y de Vladi. Quizás tomo muy a pecho las críticas y los comentarios de otros y por quedar bien con todos me transformo en un tonto de capirote que no ata ni desata y se pierde en la nebulosa de la mediocridad. Me preocupo más de lo cuenta de todo y por todo y tanto que pierdo la perspectivas de las cosas mostrándome desorientado, irresoluto, o "unplugged", como le hice mención a Lizzy después de un "coitus-mental-interruptus". Estaba totalmente bloqueado ante una voz desafiante y escudriñadora, en mi cabeza bailaban, sin ton ni son, mil y una ideas:

Ella: - ¿Y?
Yo : ¿y... qué? (quedito)
Ella: ¡¿CÓMO QUE QUÉ... LO QUE TE DIJE... EN QUÉ QUEDAMOS?
Yo : (grillitos en mi cabeza) ¿? Áhhh ¿? ¿?
Ella: QUEDAMOS EN QUE ME IBAS A LLAMAR...
Yo : Ahhh... Eso...
Ella: SÍ ESO... ¡PLOP..!

A cualquiera le pasa, pero a mi muy seguido... Me dolió (do´nt break my heart baby), sentí mi rostro arder hasta hacerse cenizas... Sentí tanta vergüenza por mi olvido que me sentí totalmente inepto, inservible. Me tomo varios minutos recuperar mi frágil calma y encajar con gracia, no me quedaba de otra, tamaño papelón.

El día estuvo bastante agitado, los problemas surgían por todos lados y llenaban de piedritas nuestro camino. La gota que rebalsó el vaso fue la llamada de William que prácticamente me gritó por no terminar con mi trabajo. Cada vez que le llamaba se mostraba ofuscado, cortante hasta casi llegar a la grosería (¿dónde aprendió modales este muchaho?, creo que las clases le duraron muy poco), me tiró el teléfono en más de una ocasión y yo traté de mostrarme interpérrito aunque por dentro me sentía re-mal. ¿Debí hacerle el "paré"? ¡Báh! Habría sido rebajarme a su nivel. No le guardo rencor, no soy una persona rencorosa pero tendré que hacer de tripas el corazón, atarme bien los cinturones y recordarle que el respeto se gana y no se impone y no, necesariamente, quien habla fuerte o despóticamente tiene la razón o todas las de ganar en una situación dada.

Lo que me llama la atención es la inconsecuencia... Por un lado dice: "Recibe a tal cliente..." y por otro lado "No lo recibas, despáchalo por un tubo..." sin un por favor o gracias de por medio... Creo que no voy a tomar más llamadas o en todo caso me alejaré del teléfono por una cuestión de higiene mental, no quiero podrirme en la hipocresía ni caer en el "al-pinchismo"

Me cagaron el día, aunque ahora respiro calma, sólo quiero dormir y que el mañana se imponga ante este hoy perfectamente, y deseablemente, olvidable... Después de todo: ¡mañana será otro día! (¡Frankly, my dear, I don't give a damn!)...

jueves, noviembre 08, 2007

¿Yo blogger? ¡Qué hice para merecer ésto!

Hace poquito recibí una llamada de un chico universitario que me invitaba a un conversatorio de bloggers... ¿Que qué es un blogger? Hagan un esfuerzo mental, pues un blogger, para no complicarlos con mis necedades, es una persona que escribe un blog... ¿Que qué es un blog? ¡Ya pues!, no me hagan preguntas tontas que van a obtener una respuesta por demás estúpida... Estamos en la época de los blogs. Hay blogs personales, como es mi caso, periodísticos, literarios, inclasificables o un larguísimo etcétera, pues enumerarlos a todos sería caer en la redundancia y en una pérdida de tiempo de lo más patética. Hay quienes dicen que para que un blog sea "leíble" o atractivo al lector tiene que tener entradas o posts (publicaciones, artículos) cortos para no aburrir, pero a mi me valen esas reglas porque al final yo creo que no existen tales al momento de escribir un blog y me refiero a un blog personal-personalísimo ¡éh!, de los que puedo hablar con conocimiento de causa pues llevo escribiendo blogs desde hace casi tres años. Que me lean mi papá mi mamá o un reducido número de amigos no me interesa en lo más absoluto.

Le iba a decir al chico, volviendo a la llamada, "¿cómo conseguiste mi número?", pero ¡oh torpeza la mía! si lo publiqué en mi blog con un inconsciente afán de figuración, disculpen la falta de inmodestia pero no me reservo nada... Por más que diga que escribo para botar toda la "mierdita" que llevo dentro, tengo que reconocer que existen otros móviles que me fuerzan a hacerlo. Por ahí intuyo que existe un "roche" interior, como diría mi prima Giovanna tratando de psiconoalizar a las personas o buscándole la tangente a la sinrazón y creo que no se equivoca del todo, que me fuerza a "vomitar" todo lo que pienso y que siendo incapáz de decirlo lo escribo. En la vida real soy poco afecto a expresar mis emociones y hasta poco conversador, me gusta más oir y escuchar, aunque cuando entro en confianza y me suelto puedo hablar más de la cuenta y eso ocurre a la muerte de un obispo...

Asi es que si me preguntan ¿por qué escribes un blog? mi respuesta va a ser vaga, incongruente porque no existe una sino mil y una razones, muchas de ellas que ni yo puedo entenderlas. Escribo porque me gusta sino no lo haría. En parte me ayuda a sentirme liberado, a soltar todo el lastre interior. A estar comunicado con mi yo interior y con las personas que desean oir mis cosas, que pueden ser fútiles, vanas o tan sin sentido y no los culpo si lo ven así... En todo caso, escribo porque escribo porque sino me muero...

domingo, noviembre 04, 2007

"¿Por qué no puedo ser del Jet-Set?"

La primera vez que escuché a Soda Stereo, tenía 16 años y estudiaba Computación en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de la Av. Venezuela. Mi día empezaba a las 6. 30 a.m. cuando abordaba el Enatru, un medio de transporte con gran historia dentro de mi vida. Creo que en toda mi etapa escolar usé este largo vehículo, que parecían dos pero unidos en el centro por una especie de acordeón y lugar en donde mis amigos del colegio y yo solíamos acomodarnos, como medio de transporte, cuando no habían pandillas escolares, de eso hace un siglo... A diario hacía un, prácticamente, interprovincial recorrido desde San Juan de Miraflores hasta al centro de Lima y de allí empalmaba hacia la Venezuela, pasando por el puente Tingo María de Breña y a solo unas pocas cuadras, y que podía divisar por la ventanilla del bus, emergía el coliseo Amauta: Enorme, gris, de aspecto descuidado y que el voleybol y, recientemente, una radio de moda la habían convertido en un centro obligado de concentración masas juveniles a pesar que vivíamos días negros por la barbarie terrorista.

Mis días transcurrían entre las clases y los largos viaje de ida y vuelta a casa, recuerdo al profesor Galván y sus clases Fortran en enomes y prehistóricas mainframes con pantallas, pequeñísimas, en donde sólo cabía una línea de código y que para ver los resultados de nuestros largos y tediodos programas para desarrollar aplicaciones numéricas y simples teníamos que bancarnos los fuertes traqueteos de una enorme impresora, en el cuarto de junto, que sacudía todo el ambiente... Días aquellos de los monitores monócromos y de las PC´s con 128 a 512 Kb de memoria... Días aquellos de Gaby, la chica de los ojos rasgados y de mejillas llenitas que me hacían delirar de emoción cada vez que nos cruzábamos por los pasillos de la Facultad y que con tono simpático, salpicado con gotitas de ironía me decía : "!No te pierdas!", haciendo alusión a mis constante faltas... En la fiesta de cachimbos pusieron música de Dire Straits, un maravilloso "Camino de Vida, y por supuesto de Soda Stereo que estaba de moda con canciones sencillas y pegajosas como "¿Por qué no puedo ser del Jet Set?" o "Mi novia tiene bicéps". Etapa primigenia de Soda antes de entrar a su etapa más sofísticada con canciones etéreas y de letras subliminales con mensajes encriptados y que sólo el subjetivismo individual podía descifrar... Cada quien oía lo que quería oir en versos sueltos o frases aparentemente sin concatenación lógica. Obvio que la que más bailó aquella noche fue Gaby, una aureola de magnetismo y simpatía la rodeaba. Yo me fui antes de las diez pues sino no conseguía carro para volver a casa.

Eran días difíciles, ya Sendero Luminoso había dejado el campo y hacía notar con mayor frecuencia su presencia en la ciudad capital. Nuestras madres estaban aterradas con las noticias diarias de muertes y asesinatos absurdos. Estando en clases de álgebra ésta se vio interrumpido por lemas, gritos y hurras a este enemigo casi invisible. Los amplios ventanales del salón de clases nos permitieron ver a chicos tan iguales a nosotros pero que en sus expresiones faciales y actitudes denotaban dureza, frialdad y que generaba resquemores y hasta miedo entre mis compañeros. Las chicas del salón de clases se mostraba nerviosas y más aún cuando se escuchaban sirenas de la policía. Los chicos de aquel hostil grupo gritaban sus lemas desde las playas de estacionamiento de las facultades de Química y Matemática, y la policía en la avenidad se mostraba de manos cruzadas pues las aulas universitarias en aquel entonces eran sitios inexpugnables dentro de la legalidad. De pronto el estruendo de un artefacto explosivo sembró el caos. Todos nos agolpamos en la puerta de salida del salón de clase. Y nos alejamos de la turbamulta, ya los gases lacrimógenos de las fuerzas policiales hacían su efecto en nosotros... La garganta me raspaba y mis ojos no paraba de lagrimear, tosía por el aire enrarecido mientras avanzaba con mis compañeros y chicos de varias facultades con dirección a la Av. Universitaria para abandonar la Universidad. En aquel tiempo las obras en el Estadio habían concluido en su primera etapa. Nos sentamos un instante en las graderías para luego salir por la Universitaria y abordar un vehículo para llegar lo más pronto posible a casa aunque con la duda latente que días así, o peores, podían producirse. Poco tiempo después las fuerzas armadas y policiales tomaron el control de la Universidad. El frontis con los dibujos de los "ojos y oídos", que sembraba miedo y no respeto, del terrorismo pasaría hacer sólo eso, un dibujo... Un dibujo que el tiempo borraría...

Mi mejor amigo era Luis Enrique, él era fanático de la música de Hombres G y Soda Stéreo. Le prestaba mis cassetes de Hombres G por varios días. Él me platicó sobre ir al concierto de Soda en el Amauta. Los precios eran populares pero hay cosas que no me gustan, ¿seré agorafóbico?, como las grandes multitudes y ser uno más siguiendo las actitudes del resto... Al final, a pesar de las insistencias de Kike no fui. Él me contó que aunque el sonido no fue bueno el concierto estuvo bueno porque Soda es Soda. Luego llegaron Los Prisioneros con letras cargadas de crítica social y que causaron gran revuelo en Lima, de una onda light, etérea, subliminal de Soda y una nice, inocentona como la de Hombres G pasamos a una más directa, salvaje, como la de Los Prisioneros, grupo chileno que a pesar de provenir de un país dictatorial decía las cosa a cara pelada.

Pero Soda es Soda, y a pesar de los años su sonido sigue tan vigente...

jueves, noviembre 01, 2007

"Marmoteando..."

Hoy todo el día he estado marmoteando, disfrutando de no hacer nada... Levantarme pasadas las nueve, ver películas desde mi camita sin pensar en nada que me distraiga, sólo dejándome llevar por la "vaguedad" (de vago)... Vi dos películas de Mel Gibson: La primera se llama "Lo que ellas quieren" (What women want, USA, 2000) una comedia romántica, agradable, en la que un tipo machista, egocéntrico, sufre un accidente y ve las cosas desde su lado femenino. Trama simple con escenas simpáticas y un discurso final, con mea culpa incluido, entrañable. No es un gran-gran película pero las actuaciones de Mel Gibson y Hellen Hunt son buenas y los diálogos con muy buen gusto. Recomendable como para verlo acompañado.

Otra que vi fue "Hamlet" (1990), una película que cuenta en el rol protagónico con Mel Gibson. Actúan también Glenn Close, como Gertrudis la madre de Hamlet, y Helena Bonham Carter interpretando a la trágica Ofelia. Vi esta película hace ya varias lunas y me encantó la interpretación de Mel como Hamlet, un príncipe danés con aire taciturno, meditabundo, transtornado. Para quienes no tienen tiempo de leer o simplemente no les gusta hacerlo les recomiendo esta versión de Hamlet, mucha más digerible de las que he visto. Conmovedora la interpretación de Helena como Ofelia. No hay dudas que Mel es uno de las artistas más versatiles del medio y creo que esta es una de sus mejores interpretaciones para mi gusto.

Veré un par de pelas más y ya se las recomiendo...


miércoles, octubre 31, 2007

"Mas quejas..."

Tendría que empezar este escrito quejándome del bajísimo sueldo que percibo cada fin y de las penurias que atravieso por subsistir, pero siguiendo el consejo de una flamante amiga sobre ser positivo y de darle al mal tiempo buena cara, diré, entonces, que estoy contentísimo, a rabiar, por el agradabilísmo ambiente de trabajo en el que me desenvuelvo, rodeado de gente culta y educada, y percibiendo un extraordinario emolumento con el que ayer cancelé, respectivamente, mis cuotas en el Tottus y en Metro. Pagué mis cuentas de luz, agua, teléfono, cable, internet. Cancelé mi cuentita en la bodega de la esquina, le pagué el sueldo a la natacha, le di propinas a mis sobrinas y aún me sobra plata para..., para, nada... ¡Buáh! ¿A quién pretendo engañar? Gano 150 dólares al mes, me saco el ancho en el laburo y aún así quieres que sea positivo ¿?

Hoy fue un día de miér...coles. Si me dieran a elegir el peor día que me ha tocado vivir escogería, sin lugar a dudas, el de hoy... ¡Qué día de la canción criolla!, hoy fue un día de espanto total. El teléfono sonaba cada dos minutos y todos se agolpaban en torno a la computadora, en la que trabajo, para que les absolviera alguna duda o consulta. El ingreso de la mercadería parecía una hemorragia incontenible. Todos se fueron a su casa y sólo quedamos dos personas quienes tuvimos que desarrollar un alto de trabajo como una montaña. Y cientos de problemillas, como asperezas, iban surgiendo en el camino. Supimos capear el temporal a un alto costo. Almorcé recién a las seis de la tarde pero ya ni hambre tenía, sólo fue un saludo a la bandera y dejar el táper vacío ya que sino mi madre me reñiría por no haber comido los sagrados alimentos preparados diligente y amorosamente por sus manos. "El Cachorro" y yo, "cerramos el kiosko" y salimos como almas que lleva el diablo dejando algunos pendientes para el viernes, después de un reparador intermedio a mitad de semana.

Mañana haré un viaje mental (me sale más barato) por todo el Mundo y acamparé en la sala de mi casa...

domingo, octubre 28, 2007

"Para cuñados los que tengo..." (¿Les regalo uno?)

Ayer vino de visita Guillermo, él es, el esposo de mi hermana Patty. Ellos radican en Argentina hace más de seis años y tienen un hijo llamado Fabrizzio. Guille, llegó hace varios días ya pero se fue directo a Huaral en donde viven sus padres, para atender unos asuntos familiares, y sólo hasta ayer vino a visitarnos por unas cuantas horas, se quedó a dormir y esta misma mañana partió a Huaral, por unos días, para retornar nuevamente acá, a mi casa, el próximo sábado antes de embarcarse con rumbo a Argentina el lunes cinco de Octubre. Vino sólo, quizás la próxima visita sea la de mi hermana quien estuvo por acá el año pasado acompañada del pequeño Fabrizzio de entonces tres añitos pero con un verbo muy florido, cosa corriente en aquel país (no hay argentino callado), que le hacía aparentar de más edad. Vero se mataba de risa cada vez que Fabrizzió observaba una cosa y abriendo sus enormes ojos cafés decía con un tono argentinísimo: "¡Mirá, mirá"! y tan "avejentado" está que la última vez que se contactó telefónicamente con la chocha abuela en Lima le manifestó que ya tenía novia (¡"mirá" como irán de adelantados los chicos por allá que, exagerando, la próxima vez que llamé dirá que se fue a vivir sólo con la "mina"... Jé jé jé!).

Guille es querendón como padre y muy afectuoso con Patty. Tengo cinco hermanas y por ende cinco cuñados descontando a dos pues mis hermanas les dieron "forata" (¡Hasta la vista baby, y no vuelvas..!) por no estar a la altura... De Samuelito, el esposo de Ada, no puedo decir nada malo, no es un modelo ejemplarísimo de padre pero por lo menos le hace el intento y las nenas lo quieren, él, es el padre de Vero, Kari y Valeria, mis tres engreídas y pobre de que se porte mal con ellas..., las adopto... Rafael, el esposo de Krista, padre de dos, es más bien hosco, algo rudo a veces y otras simpático, mi hermana, de fuerte carácter (algo que no he heredado), lo mantiene en raya en especial porque es muy celoso (¡ya ves Rafaelito por qué te casaste con una de mis hermanitas más lindas). Milagritos, mi hermana mayor, está sola pero mas vale estarlo que tolerar a "Perico", mi ex-hijoputesco-cuñado, que sólo nos trajo molestias e incomodidades por su desordenada, deshonesta e hipócrita forma de vivir. Creo que la mejor elección de mi hermana estuvo en separarse de ese bicho insufrible... Tatiana, mi hermana menor, y no la más tranquila pues tiene un carácter de los mil demonios, hace una vida reindependiente y ¡ay! de alguien que le diga algo pues se lo come con zapatitos y todo... Se casó con Pocho, que le sigue los pasos a "Perico"... Es un picaflor empedernido y gana dinero sólo para pagar sus deudas tontas, hecho que "revienta", enerva, a mi hermana que se cree muy joven como para criar a un niño más... Su hija, la pequeña Alenka, es inteligentísima pero rebelde y todo gracias al "amor" de sus padres...


Guille trajo una cámara digital similar a la de mi hermano y estuvo tomando fotitos y grabando videos por doquier, y a mí que no me gustan las fotos por lo antifotogénico que soy... Bueno, media mañana, mi barriga está a punto de estallar por los tres panes con atún que me embutí y el tazón de avena con manzana que hace tiempo no saboreaba con tanto gusto. Espero que el día aclare y se seque mi polera y algunas cosillas más que pienso lavar.

miércoles, octubre 24, 2007

"!¿QuÉ EstÁs HaciEndO?¡"

Hoy fue un día en el que todo pareció estar cuesta arriba. El volumen de mercadería que ingresó fue significativamente superior al de días previos y la presión fue al triple... "El Cachorro" me estuvo "jodiendo" toda la mañana con su agudísima e insufrible cantaleta "!¿QuÉ EstÁs HaciEndO?¡" y de seguro que en su imaginación replicándose: "...Hueveaaaaando seguro..." y yo con cara de bobo haciendo caso omiso a sus guapeos, enviando mails o respondiendo al teléfono que suena cada cinco minutos y que me corta de zopetón cualquier intento llano de trabajar y de hecho, trayendo, como bad news, más y más presión de por medio : "¡Qué, qué pasa con esa mercadería si sólo son cien unidades...!" y yo en mi mente: "Ven a revisarlas tú entonces..." pero diciéndole "Voy a ver que sucede...". Con tanta mercadería a cuestas es muy probable que los "puchitos", de un proveedor con poca cantidad, se pierdan como aguja en un pajar.

Desde que empezó el día todo pareció complicarse, después que envié el primer mail ya no pude enviar más hasta después de dos horas por un problema sin explicación y con una solución del mismo talante (¿?), recargando el trabajo de "El Cachorro" que me miraba con encono como si de rabia padeciese. Todos me hacían consultas y yo que trataba de solucionar aquellos que estaban a mi alcance y el resto los transfería a Vladimir que era más práctico en la soluciones, pero lo práctico no necesariamente implica que sea lo mejor, pero por lo menos sirve para salir del paso y evitar entrampamientos y tiempos muertos. Todos querían respuestas a sus dudas y problemas y me resultaba imposible responderle a todos al mismo tiempo y algunos no parecían entender eso. Por más que se quiera uno no puede estar pendiente de todo lo que ocurre y algunas cosas se van escapar de las manos. Hubo problemas, y sí que los hubo, pero casi todos se solucionaron por bien, azar o gitana buena suerte.

Salí a comer casi a las tres de la tarde recordando la temporada pasada en la que salíamos a las tres o cuatro con los estómagos cuasi pegados y dejando pendientes por retomar en media hora o menos pues para ello comíamos apresuradamente. Pero en esa época mi trabajo era distinto al que hora hago pero no por ello menos importante. En aquel entonces mi trabajo era físico y extenuante. Ahora es más mental, estresante pero igual de agobiante. Después de la tormenta viene la calma y departía con mis compañeros amenamente, tomándole el pelo a aquellos que en el transcurso de la mañana y parte de la tarde habían cometido más errores pero de muy buena. Siendo casi las cuatro regresé a la zona de trabajo a llenar los cuadros informativos en la compu contra el reloj que avanzaba presurosa e indeteniblemente hacia las cinco de la tarde y "El Cachorro" haciendo lo que mejor sabe hacer: Joder y joder y yo cagándome de risa por dentro...

domingo, octubre 14, 2007

¿Qué es el amor para mi?


Esta semana se puede decir que hubo una mediana tranquilidad aunque no excepta de pequeños errores que aún hay que subsanar y yo creo que es el tedio y la rutina la principal causa de éstos. Por lo pronto la tortuga que tenía por computadora ya ha sido reparada y ahora está hecha una "bala", por lo que no tendré excusa alguna para cualquier retraso. Hasta hace unos días sentarme frente a esa computadora era algo realmente frustrante, operaciones que a "Cachorro" le tomaban, en su computadora, dos o tres segundos en la mía me tomaban 13 y hasta 25 segundos, y sin mencionar las veces en que quedaba colgada por espacio de unos cinco minutos por dos o tres veces al día. Yo mismo me sorprendía mascullando algún tipo improperio o calificativo impronunciable en contra de esta máquina, asi es que escribí un mail y lo envié al área de sistemas, un mail algo recargado en responsabilidad hacia ellos, toda vez que en breve empezará de lleno la temporada navideña y lo más probable es que el trabaje se multipliqué por tres o cuatro, por lo que contar con un equipo afinado, con tiempos de respuestas idóneos se hacía necesario lo más prontamente. Se llevaron la CPU el viernes por la tarde y recién la trajeron a mediodía del sábado y grata fue mi sorpresa al comprobar que el equipo respondía rápidamente. El lunes tendrá su prueba de fuego y espero que salga airosa.

Me comuniqué brevemente con Lizzy que ya ha mejorado significativamente de su afeción a la garganta, pero igual, con o sin ella, tiene definitivamente una voz muy sexi... Sin digresiones, volviendo al tema, le pregunté sobre un hecho en particular: La no llegada de mercadería a tienda y que fue un error nuestro, ya que somos un equipo de trabajo, al no detectar faltantes en la mercadería enviada por el proveedor a nivel de sistema. Me dijo que el problema se había solucionado pero que hiciera hincapié en las personas que tienen a cargo la delicada tarea de consultar, a nivel de sistema, toda la mercadería que ingresa, estar concentrados en su trabajo pues cualquier leve descuido provocaría un error que bien podría llegar a mayores. Le agradecí su información y colgué el fono para proseguir con el trabajo que se me había acumulado al no poder contar con la computadora por varias horas.

Ayer me encontré en línea con Lady y comprobé lo débil que es la carne cuando la voluntad también lo es, me dejé llevar por mis instintos y concerté una cita con ella. Nuestra relación es efímera, inconstante, sin compromisos después de todo, y eso a la larga me genera un vacío interno muy difícil de llenar. En el momento lo disfruto mucho pero después no siento nada. Lo carnal y lo afectivo, definitivamente, no van siempre de la mano y Si alguien me pregunta que es el amor para mi, creo que responderé que aún no lo he sentido para responderle con propiedad...

Aún recuerdo mi niñez o primera adolescencia cuando sentía algún tipo de reacción interior (palpitaciones, azoramiento, angustia) al ver o dejar de ver a una persona, la timidez o mi escasa experiencia en esas lides me forzaba a idealizar o subliminar a esa persona en especial y vivir de amores platónicos o "no correspondidos" y no por el hecho de un desaire sino por falta de decisión. El transcurrir del tiempo me ha traído sólo raciocinio, frialdad, y sólo cubro mis necesidades pero sin llegar a comprometerme con nada ni con nadie. ¿Indiferencia?, ¿apego a la soledad?, ¿haber idealizado tanto que no hallo lo perfecto? Quizás...

lunes, octubre 08, 2007

"¡Que se rinda su abuela… Carajo!"

En una guerra siempre hay héroes y villanos, obvio que éstas etiquetas cambian según la óptica de cada uno de los involucrados en un conflicto. Lo que resulta un hecho sui generis es el caso de Miguel Grau, marino piurano, cuya memoria entre todos los peruanos es de muy grata índole e incluso su nombre es sinónimo de respeto entre nuestros vecinos sureños. Pero no me refiero a un respeto ganado por grado o fuerza sino en base a claros ejemplos de moralidad, caballerosidad, un don de gente destacable en cruentos tiempos de guerra.

Estuve viendo el primer capítulo de "Epopeya", el documental chileno que en su momento levantó revuelo, hasta con visos de escándalo en el ámbito político, pero que al final pudo ser exhibido sin pena ni gloria y dejó sentada la óptica chilena, periodística por supuesto, acerca del conflicto armado contando también con fuentes sesgadas del lado peruano y boliviano.

Lo que para Chile fue un acto de defensa a sus inversiones en el extranjero y de su propia defensa ante un "pacto secreto" y ofensivo peruano-boliviano para las otras partes no es más que un maquiavélico y muy bien urdido plan chileno y de inversores extranjeros para usurpar zonas de gran riqueza natural, ambición por doquier...

La guerra muestra héroes por todos lados y lo común de éstos que voy a citar es que son héroes derrotados, en un sentido literal. En el lado boliviano cabe destacar a Eduardo Abaroa, comerciante boliviano, cuya frase célebre y tragicómica fue: "¡Que se rinda su abuela… Carajo!", para luego morirse, y que sólo la memoria boliviana le ha permitido trascender en la historia. Arturo Pratt, capitán de la Esmeralda, y que según "fuentes oficiales chilenas" murió al trata de abordar el Huáscar... Y por supuesto que por el lado peruano al "Caballero de los mares" que durante meses, y con apoyo del famosisímo monitor, mantuvo en jaque a los principales puertos chilenos hasta que llegó el 8 de octubre, día en que toda la armada chilena le dio caza. Obvio que Chile como ganador de este conflicto nombraría como héroes a personajes que bien podrían ser parte de un museo de espanto por sus terribles crímenes de lesa humanidad contra indefensas poblaciones civiles. Dicen que la historia antigua no se puede juzgar con criterios actuales y creo en eso como también que el resentimiento es la memoria del mediocre...

domingo, octubre 07, 2007

"Festival de Danza"

Hoy Domingo, se desarrolló en el kinder de Vale el festival de danza folklórica. Levanté a las niñas muy temprano. Bañé a Vale a las siete de la mañana con agua muy caliente. Vero sirvió el desayuno a sus hermanas. Ya eran más de las ocho cuando llegó mi hermana Elisa, madre de Vale, Vero y Kari. Y salimos de mi casa pasadas las nueve. El día que empezó frío empezó a clarear y a golpe de las diez con treinta un inclemente Sol lucía muy orondo. Cuando llegamos al cole ya estaban ultimando los preparativos: Un toldo multicolor, chillón, se cernia sobre el pequeño patio, muchas madres vendían comidas típicas y mi hermana, dentro de la coyuntura, ofrecía agua de cocona a los presentes. Vero hizo la labor de fotógrafa con muy buenas tomas.
El festival de danza dio inicio entonando las notas del himno patrio y Vale fue quien llevó la voz cantante, literalmente. Con que gracia y claridad cantó el himno para al final terminar bostezando, je je je, total es una niña de cinco años y no se le puede exigir seriedad castrense.

El primer número fue algo violento... Un baile del centro del país en el que los niños, invitados y algo mayores que los del kinder, se daban de "latigazos" y luego cada pareja de baile se sumergían en un violento juego carnavalesco que involucraba ahogar en talco a su compañera (o) y rodar sobre el suelo raso. Muchos sonreían a placer y yo preocupado que uno de esos "chicotazos" impactara sobre el rostro de Vale que estaba en primera fila con sus demás compañeritos.

El segundo números fue el típico vals limeño "La Pitita", ejecutado por pequeñines de dos años que entusiasmó a toda la concurrencia y Vero que pugnaba por acercarse y obtener las mejores tomas.
Vale, estaba, en primera fila, ataviada con un traje típico de la selva. Una blusa suelta de color fuxia, un collar de cuentas, una vincha que a ratos le tapaba los ojos, una faldita corta y unas sandalias sencillas. Según me comenta, en los ensayos todo fue perfecto per a la hora de la hora hubo tal desconcierto que hasta Vale, bastante coordinada, perdió los pasos y se perdió en medio del caos de gente que con cámaras en mano o demás compañeritos tan desorientados como ella misma, como si hubiesen sido presa de un pánico escénico pero eso no fue motivo para que una salva de aplausos premiara su actuación. Vale, corriendo, fue hacia mí y sin querer impactó su cabeza contra mi frente, a ella no le dolió porque estaba protegido por una gruesa vincha pero a mi si porque esta vincha tenía unas cuentas, orlas o como se llamen que se incrustaron sobre una de mis cejas, exagero...
En líneas generales, el espectáculo estuvo resimpático...

jueves, octubre 04, 2007

"Nostalgia..."

En las dos últimas semanas se han presentado muchos cambios en mi vida laboral, no sé si para bien o para mal... No reniego de la función de la que ahora me ocupo, pero, siempre hay un pero, hay demasiada responsabilidad de por medio, demasiado protocolo y demasiada hipocresía, y como nadie nace sabiendo o caminando me queda mucho por gatear hasta empezar andar del todo, sólo espero que ni el tiempo ni la hipocresía me gane. Los primeros días estuve totalmente perdido, me sentía un tonto inútil respondiendo las llamadas telefónicas con preguntas que no podía responder sin llamar a "Cachorro" o a Vladimir. Ahora ya puedo articular alguna respuesta coherente teniendo cuidado de no comprometerme con mis respuestas pues aquí se aplica la ley de "todo lo que digas puede ser usado en tu contra". Todos se lavan la manos como Pilatos después de comer pollito con papas... Aunque todavía me siento perdido cuando Lizzy me acribilla con alguna pregunta técnica y yo tratando de hallar alguna respuesta en mi blanquecina mente... Ya me estoy ubicando menos mal. En la reunión de esta tarde Vladimir mencionó mi nombre varias veces, obvio que para recalcar mis funciones y por ende mis responsabilidades ante los demás, espero que me vean como un amigo... Que me encargue de la asistencia, de las horas compensadas, de proporcionar herramientas de trabajo a los operarios, de mandar mails a todos y por todo y por supuesto a mi principal función, que en un principio pensé que sería la única, la de dar la confirmación cuando una mercadería está "Ok", palabreja que me resulta chocante y que se refiere a que esta está conforme en número y con el sistema informático.

También se han presentado ya varios problemillas, la mayoría resultos a la buena o a la mala y otros que aún están pendientes como aquel de la cámara digital que jamás llegó a su destino o de la devolución de una mercadería entera a su proveedor por que éste envió mal su información y nosotros no cumplimos con dar parte al super-supervisor que estalló hecho un pichín. Estar cerca del teléfono no me da ningún tipo de ventaja porque aparte que suena cada dos por dos, me ha servido para darme cuenta de la hipocresía de las personas que juegan a estar bien con todos y a la vez clavarles el puñal en la espalda pero usando otra mano.

El super-supervisor se ha puesto ahora más pesado, está "marcando" al milímetro, parece que a fin de mes van a caer muchas cabezas. A fin de cuentas y a decir de su propia boca: "aquí nadie es imprescindible", sino que los digan aquellas personas que estando a un mes de llegar a los cinco años trabajando en esta empresa han sido desembarcados para no tener que mantenerlos como trabajadores con contrato indefinido, he sido testigo de lágrimas y maledicencias...

Lo bueno de un día sin problemas es llegar a casa y escuchar una aria de Flórez, leer algo de noticias en la red o contactarme con entrañables personas como Juanita y Ramiro, dos amigos de la Universidad, la primera radicando desde hace varios años en los Estados Unidos y el segundo a punto de casarse y emigrar a Brasil a una luna de miel eterna. Conversar con ellos me llevo a la nostalgia... Entonces, no son del todo buenos mis días...

domingo, setiembre 30, 2007

"tú me arrechas..."

No soy un purista del lenguaje, de vez en cuando una jerga habrá de salir de de mis labios de manera casual o deliberada, pero tampoco soy afecto al uso y abuso de la replana. Me "choca" oir el insufrible "pé" al final de cada expresión. Tenía un primo, y digo tenía porque este falleció hace ya varios años, al que le decíamos "El Loco" y que tenía como muletilla o sonsonete: "¡úta qué!" al final de cada frase como para darle mayor énfasis o importancia a lo que decía.

Cuando Valeria, mi sobrina de cinco años, dice "enantes" le lanzó una mirada desaprobotaria y ella inmediatamente enmienda lo dicho y declara: "Hace un rato..." con una sonrisa, mitad vergüenza y mitad enfado, esperando oir de mi parte una paternal zurra sobre el uso inadecuado de algunas palabras que distorsionan el lenguaje de Cervantes. Se puede entender éstos "problemillas" en una niña pero cuando se trata de una persona adulto el cariz es otro y hasta frustrante toda vez que viene arrastrando por casi toda su vida con este vicio. He oído y no pocas decir: "Haiga" en lugar de "haya" y lo repiten varias veces como restregándome bazofia en el rostro.

El idioma de Cervantes es lindo pero mucho se esfuerzan por cambiarle el rostro de manera radical como si en lugar de evolucionar involucionásemos irremediablemente.

Dicen que el uso hace a la palabra y creo que es cierto, pongo como ejemplo a la palabra "arrecho" que de tanta agua al cántaro este terminó por romperse y ser adoptado, como hijo "putativo", en el lenguaje de Cervantes y cuya acepción está referida a la lascivia o a un desenfrenado deseo carnal". Suena bien "tú me excitas..." (con voz sexi) o "eres excitante" pero decir "tú me arrechas" o "eres arrechante" suena a pedo...Muchos dirán que es lo mismo pero a la vez distinto (clara contradicción). Pero no es lo mismo, porque decirlo de la segunda manera es una flagrante grosería.

Bueno, ya estoy "cansao", "saco la vuelta", me "quito" a mi "jato" a "jatear", ojalá que "haiga" comida porque me "cago" de hambre...

martes, setiembre 25, 2007

"¡Primavera no canta...!"

En los últimos días el frío se ha acentuado como si recién hubiese empezado, de lleno, el invierno. ¡Qué paradójico!,una ironía empezar la temporada primaveral con una llovizna persistente y un frío que cala hasta los huesos.

Ayer, me sentí remal. Una molestia estomacal me acompañó casi toda la mañana y estuve a punto de retirarme temprano a casa, incluso ya tenía el permiso firmado por el super-supervisor pero haciendo de tripas el corazón y anteponiendo mis deberes sobre mis humanos achaques permanecí "incólume" hasta las cinco en punto.

Un dolor abdominal, como les dije líneas arriba, me estuvo molestando cuasi toda la mañana y minutos después del mediodía y creo que el origen podría estar en la combinación de alimentos que ingerí, hablando eufemísticamente por no decir "tragué", el domingo. Mis domingos son una calamidad..., desayuno mal, tarde o nunca, almuerzo en mi casa y en casa de mi hermana que no es precisamente una cheff en materia culinaria, salgo a pasear con mis sobrinas y compro dulces y pasteles que no creo que exista estómago humano capáz de resistirlo, tarde o temprano todo exceso o desequilibrio pasa factura. El domingo aparte del arroz con pollo preparararon en casa un picante ¡no!, un picantísimo cebiche (o ceviche) que por más que me esforcé en saborear el pescado y demás ingredientes todo se vio opacado por aquel infernal ají que destruyó mi flora y fauna estomacal. En casa de mi hermana ¡oh grandiosa coincidencia! también prepararon ceviche pero que aunque carecía de excesivo picante, el limón estaba amarguísimo como si se tratara de un ácido apenas digerible para mi paladar. Amén de los pastelillos, leches volteadas, comidas chatarras y etc...

Casi doblándome en un insufrible cólico pedí permiso a mi encargado para retirarme temprano y accedió de muy buena gana pero poco después le dije que ya no me iba, siempre he sido inseguro... Me acuerdo de mi anterior encargado cuando le dije que estaba con malestar por una inflamación a las amigdalas que me impedía desarrollar a plenitud mi función que en ese entonces requería mucho esfuerzo físico, y mi pletórico encargado que corría a preguntarme cada media hora si ya me había recuperado para volver a mi función (¡Plop!)... LLegó la tarde y ya la molestia se había "evaporado", literalmente, como se lo hice saber a Lazarito que esbozó una amplia sonrisa por mi insolente sinceridad. Eso sí, el frío era intenso en el comedor, tenía el polar cubriéndome hasta el mentón, mis manos estaban heladas como cubitos de hielo en iglú de esquimal. Mientras la Primavera no canta seguiré soportando las crudezas de este clima cada vez que un desalmado levanté la puerta para recibir a un proveedor y yo sentando estaré mirando un insulso código binario tiritando de frío...

domingo, setiembre 23, 2007

"déjà vuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...."

(El 15 de agosto esta lapicera dentro de su pedestal se movió sola por horas... ¿Telekinesis? ¡Nó! Jodidas réplicas...)

Ayer, mi hermana comentó algo que captó toda mi atención y me dejó en medio de un arrobamiento similar al que padezco cuando experimento un déjà vu... Soy una persona incrédula, la mayor parte de las veces, incapáz de expresar emociones por temor al ridículo, obsesa a ratos y temperamental en otros. Trato de ser racional en todo lo que hago y esa misma racionalidad crea un amplio margen para la duda...

Mi hermana mayor, a pesar de sus 44 años, mantiene en sus genes la inocencia y el aspecto de una niña... Con sus grandes ojos color café y sus dientes de conejo me dijo algo que me dejó pensando instantes después de "recobrar la conciencia": "Beto tiene un amigo en el Callao que", -abriendo más y más sus ojos, dándole énfasis a sus palabras con expresión de asombro- "le dijo el mismo día del terremoto que eso pasaría y ahora le ha dicho que un terremoto de similar intensidad ocurrirá entre el 18 y 19 de octubre y cuyo epicentro será en el mar del Callao...". Calló luego como esperando una réplica de mi parte que al final nunca se dio. Siempre he sido una persona alegosa que trata de desvirtuar los puntos de vista de otros a través de argumentos más subjetivos que sólidos en una afán subconsciente por no perder una batalla por más nimia que esta sea. Mi "hermanita" sembró su "veneno" y se fue campante sin esperar una respuesta.

En mi lógica egoísta pensaba que debía tratarse de un charlatán o de alguien que la "tinkó" por pura casualidad y que ahora trata de dárselas de adivino de mal agüero, pero ¿por qué no? Igual tarde o temprano se podría producir un terremoto y debe de existir alguien con la suficiente sensibilidad como para predecir o ver las cosas del futuro. Dicen que las capacidades del cerebro son ilimitadas o en todo caso un misterio saber a ciencia cierta todo lo que es capáz de albergar y realizar. Jamás he tenido una experiencia telekinética o sobrenatural como fantasmas o esas cosas aunque no sé si un déjà vu pertenezca a este campo es. Según "la Wiki": "El término déjà vu (en francés ‘ya visto’) o paramnesia describe la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. Este término fue acuñado por el investigador psíquico francés Émile Boirac (1851-1917) en su libro L'Avenir des sciences psychiques (‘El futuro de las ciencias psíquicas’), basado en un ensayo que escribió mientras estudiaba en la Universidad de Chicago. La experiencia del déjà vu suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad y también por una sensación de «sobrecogimiento», «extrañeza» o «rareza». La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado.

La experiencia de déjà vu parece ser muy común. En estudios formales, el 60% o más de la población afirma haberla experimentado al menos una vez..."

Por ejemplo, hace unos días mientras trabajaba sentí claramente que una situación que se presentó ya la había vivido antes, quedé totalmente "frikeado" y me dije "son tonterías, ¡bah!", pero esa sensación queda por más racionalismos o sentido común que aplique y me ha pasado en más de una ocasión que cuando pienso en una persona que no veo hace mucho esta aparece como llamada por encanto y yo que "bah, son tonterías mías" pero tan creíbles que me perturban. Es un hecho que la sugestión existe y la subliminación también, como la autosugestionabilidad ante un hecho que no tiene un asidero lógico, en apariencia...

Tengo una hermana que es hipondríaca, llevó un curso de enfermería básica y desde entonces la persiguen todas las enfermedades inimaginables. Por una ligera molestia es capáz de llevar a sus hijos al médico para que los examinen de pies a cabeza. Mi cuñado tuvo que ponerse fuerte pues todos sus ingresos era dilapidados en enfermedades imaginarias... Dios me libre de excesos de fe o de duda...

Lo del terremoto se puede dar porque vivimos en una zona sísmica y la mejor manera de enfrentar esta situación no es que resquemores ni psicosis sino estando preparados hoy, mañana o dentro de un quinquenio...

¿Alguna vez han vivido un déjà vu o una experiencia sobrenatural, por lo menos inexplicable? Yo, si...

martes, setiembre 18, 2007

"Esas son huevadas..."


Nuevas directivas en el almacén... A algún genio sin lámpara ni sesera se le ocurrió la absurda idea, media comunistona por cierto, de que al finalizar la jornada dejemos "nuestros" lockers vacíos y sin candado. O sea que, si alguien decide darse un baño después del trabajo va a tener que cargar con toalla, jabón y sandalias, amen de la propia ropa de trabajo: Pantalón, remera, polar, botas y demás accesorios como betún, escobilla, pasta de dientes, cepillo, desodorante, colonia, talco y demás... Para al día siguiente con la mochila rebalsando tomar cualquier casillero libre de izquierda a derecha, no les dije que la idea era media comunistona. Ya no existe la propiedad sobre los lockers y el reino del caos se cierne sobre nos. Como dice Lazarito: "Esas son huevadas...". Nota mental: Ir todos los días con el horrible uniforme encima y caminar por el arenal con las pesadas botas...

Por otro lado, esta semana empecé desarrollando una nueva función: Me siento frente a una computadora y "meto dedo" cuando una mercancia esta "Ok" (¡qué huachafo suena eso!). La tarea no es tan complicada aunque si requiere de mucha coordinación con el resto del equipo de trabajo. Parece fácil pero no lo es, toda vez que siempre surgen inesperados o problemillas que hay que resolver ipso facto. Voy a extrañar mi anterior función por un mes, que es el tiempo que voy a reemplazar a Lazarito, ducho en estas lides pero que a pesar de eso la plana mayor no dudó en darle un "leve respiro" para que se "desetrese", según ellos.

Lazarito lo ha tomado con tranquilidad aunque tiene sus encontronazos con Walt, amo y señor de la zona de revisión, que no pierde la oportunidad en dejar por bien sentada su supuesta supremacía y liderazgo sobre el resto aunque no de una manera elegante. Mientras Lazarito, experto en sistemas, iba revisada seis cajas conteniendo mercadería el resto iba sólo dos. La diferencia era obvia y así se lo hice saber al encargado. Ayer, lunes, fue un día funesto. No podía "confirmar" ningún proveedor pues la revisión era muy lenta. Terminamos la revisión por los palos y me llené de documentos por "confirmar". Hoy, la cosa fue distinta. Espero agarrar cancha o morir en el intento...

lunes, setiembre 10, 2007

"Bad Look..."


Particularmente, no me gusta tener el pelo demasiado corto ni excesivamente largo. Muy corto no, porque se me paran los cabellos como cerdas de cepillo de lavar ropa o muy largo, tampoco, porque me hace lucir desordenado con los cabellos por la frente arremolinados en un vaivén caótico y de desenfreno. Trato de, o intento por lo menos, hallar un ponderado y aceptable término medio. Dicen los entendidos en esta frívola materia que un buen corte no se nota o no cambia, en todo caso, dramáticamente tu percepción ante el resto de la gente. Dos veces me he sentido con un mal o pésimo corte encima... La primera vez cuando estudiaba en San Marcos y que por querer ahorrar unos centavos le dije a mi hermana que me cortara los cabellos pues odiaba ir a la peluquería del señor Azcarza, un anciano que desde muy niño y durante toda mi etapa escolar me había hecho un corte militar que me hacía lucir orejón. Mi hermana no quería cortármelo pero yo insistí así es que ella empezó con el proceso... Corto un poquito aquí y un poquito allá, la tijera parecía no tener mucho filo pues sentía que en lugar de cortarme el cabello me los arrancaba de raíz. Me miré al espejo y no me pareció tan malo el resultado pero al día siguiente algunos amigos bromeaban con respecto a mi corte ya que encontraban algunos huecos o desniveles en algunos sectores de mi cabeza que no tuve más remedio que ir donde el señor Ascarza e igual me estuvieron fregando en la U.


La segunda vez es ahora... Ayer, estuve por Villa el Salvador y fui a mi peluquera, una linda chicas de ampulosas formas que me corta el cabello de vez en cuando pero se encontraba ocupada con dos clientas que tenían sus cabezas cubiertas con esos gorros plásticos para fijar algún tinte o químico que se usa para el cabello. Me dijo que iba a tardar y le dije que volvería. Pero no volví y estuve buscando una peluquería. Otra de las cosas que odio es tener que esperar, así es que estuve buscando una peluquería. Para colmo de males, todos parecían haberse puesto de acuerdo para cortarse el cabello pues todas las peluquerías se encontraban llenas de gente. Caminaba con Verónica por los caminos arenosos de Villa y divisamos una peluquería vacía. Cruzamos la pista de la D y toqué la puerta. Una voz que sonó a quejido me respondió pero no pude determinar de donde provenía. Cruzamos el umbral de la puerta con Verónica y vi detrás de la puerta a una señora sentada en un sillón y cubierta de una manta quejándose del frio reinante. Le dije que quería que me arreglara el cabello, que no lo cortara chico pero ella no entendió al parecer. Prendió aquella maquinita, que yo llamó la trasquiladora mientras me decía que me iba a rebajar un poco los costados. Cortó o trasquiló el derecho cuando de pronto se produjo un corto en el fluido eléctrico. La señora salió a indagar a los vecinos si el corte era general y la respuesta fue afirmativa. No tuvo más remedio y yo menor consuelo que soportar los tijeretazos de esta quejumbrosa y campechana mujer. Cuando me di cuenta ya me había volado el cerquillo y tuve que prácticamente pararle la mano para que no siguiera con el "genocidio" de mis pobres cabellos... Todos los peluqueros, a los que he ido en vida, me peinaban hacia adelante el cerquillo y me preguntaba cuantos dedos por el encima de las cejas quería que me cortara, esta mujer no pues ya me había volado prácticamente una palma y mi frente se mostraba despejada (¡Fuck!) y la muy fresca tuvo la desfachatez de decirme que lástima que no hubiese luz para ver como había quedado mi corte. De camino a casa de mi hermana Vero trataba de decirme que no me había cortado tan mal, que parecía otro...


En el trabajo, hoy, algunos compañeros me estuvieron "jodiendo" por el nuevo look y yo que no me cansaba de maldecir a aquella abominable criatura que me había hecho sentir en lo más hondo de los avernos. Cada hora iba al baño para mojar mis cabellos para tratar de "domesticarlos", por así decirlo, pero seguía igual, corto por todos lados y con la frente despejadísima como Hermann Monster... Jesús me estuvo fregando que eso me pasaba por ahorrar unos centavos. Creo que hasta el corte al rape de Jose Antonio, el chico de la limpieza, le quedaba mucho mejor. Y a mi que no me gusta esperar no tendré otra alternativa que hacerlo hasta que doña naturaleza haga lo suyo y restablezca las cosas. Mientras tanto seguiré lidiando con las bromas de Erick y Jesús...

domingo, setiembre 09, 2007

Accidentes y "Accidentes"


Tropezarse con un zuncho, caer y hacerse daño podría considerarse como un accidente, y cierto que lo es, pero confundir un tres con un treinta sería pisar el terreno del descuido, saltando olímpicamente la barrera de la irresponsabilidad... Audrey se encontraba en el sótano cuando de manera accidental pisó un zuncho, ¿qué que es un zuncho?, pues una cuerda o plástico que sujeta varias cajas que por sus dimensiones o peso necesitan estar atadas. Se trabaja desenfrenadamente en los últimos días y es común ver regados bolsas plásticas, cajas y zunchos por doquier. Audrey, de figura esbelta y paso apresurado se enredó con estos zunchos y para mala fortuna no puedo reaccionar a tiempo y cayó de bruces fracturándose la nariz y lastimándose seriamente un brazo. Su estado es delicado pero estable. La ambulancia llegó pronto y fue retirada con extremos cuidados. José Antonio, el chico de la limpieza, corría con un balde de agua y un trapo para limpiar la sangre dejada por la pobre de Audrey.

Lo mío no fue un accidente sino un descuido en grado sumo... Terrible, mucha gente confiaba en mí y siento que los he defraudado. Cuando Vladimir me llamó para preguntarme si había consultado tal mercadería yo le dije que sí y replicó que si cabría la posibilidad de haber confundido un tres con un treinta no me quedo más que admitir que la posibilidad estaba latente. Derrotado me dirigí nuevamente a mi lugar de trabajo como alma que lleva el viento. Se me quitaron las ganas de todo, me sentía remal y aún me siento así. No creo, en definitiva, que sea un accidente sino un exceso de confianza, un sobreexceso en todo caso.

Al día siguiente me sentí inseguro en todo y cada cosa que hacía. Sentí muchas miradas sobre mi y se me caía la cara de vergüenza. Pero esas caras o miradas no eran de condena sino de lástima... Es una capítulo que no se va a olvidar, por lo pronto no tengo otra alternativa que buscar otro trabajo pues aquí no recuerdan las cosas buenas que hagas en favor de la empresa sino los errores... Espero que las heridas de Audrey cicatricen porque las mías no creo que tengan el mismo fin...